
Julio Martínez Pozo, coordinador de El Sol de la Mañana, afirmó que la sentencia de primera instancia en el caso Odebrecht “sellaba el fracaso total del llamado caso Odebrecht”, al considerar que el proceso estuvo marcado por una alta carga política y decisiones judiciales que, desde su punto de vista, evidenciaban la debilidad del expediente.
El comunicador sostuvo que las juezas que conocieron el caso en el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, actuaron con cautela frente al contexto mediático y político que rodeó el proceso.
“Incluso yo creo que las juezas fueron bastante sabias”, expresó, al señalar que en las motivaciones de la sentencia “ellas dejan claramente establecido que no había razones para la condena”.
Dijo que el expediente de: “El caso Odebrecht fue uno de los casos más politizados que ha tenido este país”, vinculando el contexto a las movilizaciones sociales de la denominada Marcha Verde el cual fue un escenario que generó presiones que influyeron en el desarrollo del proceso judicial.
En ese sentido, Martínez Pozo criticó las consecuencias económicas y estructurales que, según dijo, dejó la salida de la constructora brasileña del país.
“Entre los perjuicios está el hecho de que Odebrecht, de los pocos países donde fue expulsada, fue de la República Dominicana”, manifestó, agregando que tras esa decisión “las grandes obras son más costosas, tienen un menor nivel de estética y de calidad, y duran más tiempo realizándose”.
Sobre las condenas específicas, Martínez Pozo recordó que en el caso del exministro de Obras Públicas, Víctor Díaz Rúa, fue sentenciado a cinco años de prisión, pero no por soborno, sino que la condena se sustentó en una supuesta inconsistencia en su declaración jurada de bienes, lo que consideró improcedente.
En cuanto al empresario Ángel Rondón, también condenado en primera instancia, sostuvo que la decisión carecía de lógica jurídica. “Lo condenaron por soborno sin sobornados. Sin un caso concreto de soborno”, dijo, al señalar que previamente las personas que supuestamente habrían recibido sobornos fueron absueltas.
Martínez Pozo aseguró que el desenlace en instancias superiores era previsible. “Eso se sabía que cuando eso fuera a casación, eso se iba a caer. Como efectivamente se cayó”, expresó, en referencia a la decisión de la Suprema Corte de Justicia de anular ambas condenas.
Posteriormente, indicó, el Ministerio Público acudió al Tribunal Constitucional, cuya decisión —según el comunicador— terminó confirmando lo ya decidido por la Suprema.
Para el coordinador de El Sol de la Mañana, la sentencia original reflejaba la fragilidad del proceso desde su base.
“El fondo de todo lo que ha ocurrido está en esa sentencia y esa sentencia yo creo que fue expresamente dada así”, concluyó, reiterando que, a su juicio, el caso se construyó bajo una lógica política que terminó desmoronándose en los tribunales superiores.