
El coordinador del programa El Sol de la Mañana, Julio Martínez Pozo, advirtió que el cierre de la oficina de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en la República Dominicana y el arresto de su supervisor, Melitón Cordero, traerán repercusiones en el país, al considerar que estos hechos evidencian la existencia de privilegios, discrecionalidad y posibles prácticas corruptas dentro de esa estructura.
Durante su análisis, el comunicador sostuvo que, a pesar del manejo interno que le ha dado la embajada, el caso no debe verse como un hecho aislado, ya que sus implicaciones podrían alcanzar distintos niveles.
“Ese hecho tenía interactuación con autoridades dominicanas. Ya veremos las cosas que surgen a partir de esta investigación”, afirmó, al advertir que el proceso podría revelar nuevas informaciones relevantes.
Martínez Pozo explicó que la decisión de cerrar la oficina responde a la necesidad de reorganizar operaciones que, según indicó, se desarrollaban con un amplio margen de discrecionalidad. En ese sentido, consideró que la situación pone en evidencia debilidades en los controles y protocolos aplicados durante años.
“¿Ustedes creen que una persona que está pedida en extradición puede tener todo el tiempo del mundo de arreglar sus cosas y cuando él lo estime conveniente decir ‘ya estoy listo, ya me puedo ir’? Eso no se obsequia. Eso es un privilegio”, expresó.
Asimismo, advirtió que esos privilegios no debían ser concedidos por las autoridades, ya que afectan la credibilidad institucional. Desde su punto de vista, este tipo de prácticas pone en entredicho el manejo de procesos sensibles, como las extradiciones y la cooperación internacional en materia de seguridad.
Martínez Pozo también destacó la contundencia del primer mensaje emitido por la embajadora de Estados Unidos en el país, quien anunció el cierre de la oficina de la DEA.
Citó que la diplomática expresó: “La corrupción no tiene espacio en el gobierno de los Estados Unidos ni en ningún otro. Es una violación repugnante y deshonrosa de la confianza pública usar el cargo oficial para beneficio propio”.
Indicó que, aunque posteriormente la embajada calificó el cierre como provisional, el mensaje inicial reflejó la gravedad de los hechos y la intención de tomar medidas correctivas. Según explicó, las autoridades estadounidenses han tratado de enmarcar el caso como un asunto interno, evitando trasladar responsabilidades directas a las autoridades dominicanas.
El análisis del coordinador de El Sol de la Mañana se produce luego del arresto en Estados Unidos de Melitón Cordero, quien se desempeñaba como supervisor de la oficina de la DEA en el país, en el marco de una investigación por el presunto uso indebido de un programa de visas para informantes confidenciales.
Finalmente, Martínez Pozo reiteró que el impacto del caso será significativo y que sus efectos podrían sentirse a medida que avance la investigación. Afirmó que el cierre de la oficina constituye “un golpe fuerte” y una señal de que se están revisando prácticas que, según indicó, pudieron haberse desarrollado bajo un esquema de discrecionalidad que ahora está siendo cuestionado.