
El aspirante a la precandidatura presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Charlie Mariotti, propuso retomar la figura de la “silla vacía” como mecanismo para enfrentar la penetración del narcotráfico en la política y frenar el transfuguismo.
Durante su participación en El Sol de la Mañana, Mariotti sostuvo que si realmente se quiere combatir el financiamiento ilícito en las campañas, debe establecerse responsabilidad partidaria cuando un legislador o alcalde sea vinculado al crimen organizado.
“Si aquí de verdad quisiéramos enfrentar el narcotráfico desde las instituciones partidarias, la silla vacía debería ser una discusión seria”, afirmó.
Mariotti explicó que la propuesta implicaría que, si un legislador es acusado o condenado por narcotráfico, su partido no pueda simplemente sustituirlo sin consecuencias políticas. Actualmente —según dijo— la responsabilidad se asume como individual y el partido conserva la posición sin pagar costo alguno.
A su juicio, esto requeriría una reforma constitucional, ya que modificaría el concepto de representación y el vínculo entre el cargo electivo y la organización política.

El exsecretario general del PLD fue enfático en que el transfuguismo no se erradicará mientras la posición electiva se considere propiedad individual del funcionario.
“Mientras la posición sea del individuo y no del partido, esa vagabundería no se va a acabar nunca”, expresó.
Propuso que si un diputado o senador cambia de partido, la curul pase automáticamente a la organización que lo postuló. “Al mes se somete una terna y cambio y fuera”, planteó.
Además, denunció que la compra de dirigentes tránsfugas suele realizarse con recursos del Estado y no con fondos privados.
Mariotti reconoció que, en ausencia de condenas judiciales, es complejo impedir candidaturas vinculadas a actividades ilícitas. No obstante, insistió en que los partidos deben actuar de manera preventiva y no correctiva.
Recordó que, durante su trayectoria política en Monte Plata, evitó cualquier vínculo con personas señaladas por narcotráfico. “Yo hacía mi debida diligencia. Nunca nadie me sacó una foto en una finca de un narcotraficante”, aseguró.
Subrayó que más allá de las reformas legales, la voluntad del liderazgo partidario es clave para evitar que dinero ilícito penetre en la política.

Mariotti afirmó que respaldará los resultados del proceso interno del PLD previsto para el último trimestre de 2026, siempre que sea transparente y diáfano.
Se mostró confiado en que un proceso bien organizado evitará conflictos y reiteró que aceptará el veredicto de las bases. “Yo voy a aceptar los resultados, sean cuales sean”, dijo.
Sobre la posibilidad de que el PRM quede en tercer lugar en 2028, indicó que el escenario político es dinámico y dependerá de la capacidad de organización y unidad de las fuerzas opositoras.
En otro orden, Mariotti valoró la presentación de Bad Bunny en el Super Bowl como un evento histórico con alto contenido simbólico, marcado por el contexto político internacional.
No obstante, reflexionó que el espectáculo no cambia las estructuras profundas del sistema, citando el concepto de “tolerancia represiva” del filósofo Herbert Marcuse.
Mariotti reiteró que el próximo candidato presidencial del PLD debe tener una visión de país, pero también garantizar que el partido sea el soporte principal de una eventual administración.