
El exsenador de EE. UU. Marco Rubio figura como testigo en el juicio que enfrentará el excongresista David Rivera, acusado de intentar influir en el Gobierno estadounidense para suavizar las sanciones al régimen de Nicolás Maduro durante la administración de Donald Trump.
Rivera se enfrenta a cargos de actuar como agente no registrado de un ciudadano venezolano y presuntamente recibir más de cinco millones de dólares por sus esfuerzos para presionar a funcionarios del Gobierno de EE. UU.
Además de Rubio, se espera que otros tres funcionarios del Departamento de Estado, incluidos dos retirados, testifiquen en el caso.
Rivera y su socia Esther Nuhfer enfrentan varios cargos criminales, incluyendo conspiración, lavado de dinero y falta de registro como agentes extranjeros.