Síntomas
Los primeros síntomas pueden ser leves, similares a los de muchas enfermedades febriles y, por eso mismo, difíciles de reconocer como indicativos de paludismo. De no tratarse, el paludismo Falciparum puede desembocar en un cuadro clínico grave y causar la muerte.
Los síntomas suelen aparecer a los 10-15 días de la picadura.
Los más comunes son fiebre, dolor de cabeza y escalofríos, pero también cursa con cansancio, deterioro de la consciencia, convulsiones, dificultad para respirar, coloración amarillenta…
Para algunas personas los síntomas pueden ser leves, especialmente para aquellos que han sufrido una infección palúdica anteriormente.
Prevención y tratamiento
El paludismo puede prevenirse evitando las picaduras de mosquitos:
Usando mosquiteras con insecticida cuando duerma.
Usando repelente de mosquitos.
Fumigación de interiores contra los mosquitos.
Protegerse con la vestimenta.
Usar mosquiteras en las ventanas.
También se previene tomando medicamentos profilácticos y ahora hay ya dos vacunas recomendadas por la OMS para población infantil que reduce el riesgo de enfermedad grave y de muerte que están en fase de implementación en los distintos países africanos.
Para tratar el paludismo se emplean diferentes combinaciones de fármacos, como derivados de la artemisinina y la cloroquina. El desarrollo de resistencia a la artemisinina es una de las amenazas contra la enfermedad de la malaria, según la OMS.

