Magín Díaz asegura plan anticrisis es una reforma “bien pensada” y no populista

Díaz enfatizó que la reforma prioriza impuestos sobre la renta y la capacidad contributiva, en respuesta a demandas sociales. Incluye medidas para facilitar el cumplimiento tributario y combatir la evasión, adaptándose a la realidad fiscal actual. El poder de veto en incentivos sería decidido por la Presidencia tras un análisis técnico de Hacienda.

El ministro de Hacienda, Magín Díaz, defendió este jueves en El Sol de la Mañana el plan anticrisis presentado por el Gobierno, al asegurar que no se trata de una propuesta demagógica ni populista, sino de una reforma “bien pensada”, diseñada tras estudiar las razones por las que han fracasado otros intentos de reformas fiscales en República Dominicana y América Latina.

Al ser cuestionado sobre si la propuesta podría ser vista desde la ortodoxia económica como una reforma populista, Díaz respondió que el equipo económico tomó en cuenta el contexto posterior al COVID-19, las tensiones sociales registradas en países como Colombia, Ecuador y Chile, y las recomendaciones de organismos internacionales sobre reformas más progresivas.

Según explicó, desde 2020 organismos como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y la Cepal han planteado que las reformas tributarias deben orientarse a que aporten más quienes tienen mayor capacidad contributiva.

Díaz sostuvo que esa visión explica parte de las medidas incluidas en el plan, como el aumento de la tasa marginal del Impuesto Sobre la Renta para personas físicas con ingresos superiores a 400 mil pesos mensuales, una disposición que calificó como “altamente progresiva”.

El funcionario afirmó que cada vez resulta más difícil aprobar reformas centradas en impuestos al consumo, como el ITBIS, porque estas pueden implicar gravar alimentos, medicinas, educación o salud, aspectos que generan fuerte rechazo social.

“Nosotros estudiamos por qué fracasaron la mayoría de las reformas en los últimos seis años en la región”, expresó Díaz, al señalar que la propuesta dominicana busca evitar errores cometidos en otros países.

Reforma enfocada en progresividad y formalización

El ministro explicó que el plan busca utilizar las herramientas del sistema tributario para incentivar la formalización, simplificar procesos y mejorar la equidad del sistema.

A su juicio, aunque no se trata de un plan gigantesco, sí representa una mejora estructural al Código Tributario, con medidas dirigidas a ordenar, simplificar y modernizar el sistema fiscal dominicano.

Impuestos sobre renta y capacidad contributiva

Díaz reiteró que el enfoque central del proyecto está puesto en la progresividad, por lo que se priorizan figuras como el impuesto a la renta personal, la renta empresarial y otras medidas vinculadas a la capacidad económica de los contribuyentes.

El ministro sostuvo que esa orientación responde a una demanda social: que quienes tienen más capacidad de pago contribuyan en mayor proporción.

También señaló que las reformas basadas exclusivamente en impuestos al consumo pueden ser técnicamente más eficientes, pero políticamente más difíciles de sostener por el impacto que tienen sobre la población.

Poder de veto en leyes de incentivos

Díaz también abordó las inquietudes sobre el poder de veto en la clasificación de beneficios dentro de leyes de incentivos.

Según dijo, ese diseño busca evitar abusos tanto de quienes pretendan aprovecharse de los incentivos como de posibles decisiones discrecionales desde el Ministerio de Hacienda.

Díaz afirmó que el presidente Luis Abinader fue “muy sabio” al trasladar la decisión final a la Presidencia, luego de que Hacienda realice la evaluación técnica correspondiente.

Medidas para cumplir y combatir evasión

El ministro insistió en que el plan no solo procura recaudar recursos, sino también facilitar el cumplimiento tributario y fortalecer los mecanismos contra la evasión.

Dijo que la propuesta contiene herramientas para incentivar la formalización de contribuyentes, mejorar la administración del sistema y reducir espacios de discrecionalidad.

El funcionario concluyó que la reforma fue preparada con sentido de oportunidad, tomando en cuenta tanto la necesidad de recursos como la viabilidad política y social de las medidas.