
La propuesta presentada este lunes por el Ministerio de Educación (Minerd) en la última sesión del Consejo Nacional de Educación (CNE) busca establecer un protocolo amplio para regular el uso de celulares en los centros educativos, aplicable tanto a estudiantes como a docentes.
Según información obtenida por Diario Libre, la iniciativa tiene como objetivo restringir el uso de teléfonos durante las horas de clases, medida que ya ha recibido una valoración positiva por parte de diversos actores del sector educativo.
El Minerd justificó la propuesta con base en varios estudios realizados en distintos colegios y escuelas, donde se consultó tanto a alumnos como a maestros. Los resultados indicaron que el uso de celulares durante la docencia interfiere con la concentración y el desarrollo de las actividades académicas.
Los propios estudiantes reconocieron que emplean los teléfonos para conversar, grabar videos u otras actividades ajenas al aprendizaje, afectando así la dinámica en el aula. La implementación del protocolo busca disminuir las distracciones y garantizar un entorno más propicio para el aprendizaje, aclarando que no pretende eliminar la tecnología, sino gestionarla adecuadamente dentro del contexto escolar.
Protocolo listo
El protocolo ya se encuentra listo, pero el ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, señaló que continuará siendo socializado con distintos actores del sistema educativo y que se habilitarán canales para recibir sugerencias y recomendaciones que puedan mejorar el documento. La propuesta se presentó en el CNE el martes, junto con la discusión de la Estrategia Nacional de Educación Digital, que plantea integrar el pensamiento computacional y la inteligencia artificial en el currículo como ejes transversales, sin crear nuevas asignaturas. Esta iniciativa está alineada con la Agenda Digital 2030.
Aplicación de la Estrategia
Aún no se ha definido la fecha exacta para implementar la medida que regula el uso de celulares en las aulas. En cuanto a la Estrategia Nacional de Educación Digital, se desarrollará en fases, comenzando en septiembre de este año. La primera fase incluye la preparación básica; la segunda, la ejecución progresiva con acompañamiento; y la tercera, la consolidación, ajuste y escalamiento, con el fin de garantizar la sostenibilidad, mejorar la calidad del modelo y ampliar la oferta educativa digital.