
A casi un mes de la desaparición de Johanna Lisbeth Contreras, de 22 años, su madre, Israelina Contreras, pidió este martes a las autoridades reactivar las labores de búsqueda para localizar el cuerpo de la joven, cuyo paradero se desconoce desde el pasado 10 de junio.
La mujer hizo un llamado a las instituciones competentes para que continúen las investigaciones, luego de que el principal sospechoso del caso, el militar Gersón Sánchez Durán, presuntamente confesara haber asesinado a Johanna y lanzado su cuerpo al mar.
Israelina Contreras explicó que el imputado fue la última persona que estuvo con su hija y que, durante el proceso de investigación, ofreció varias versiones de lo ocurrido antes de, presuntamente, admitir el crimen.
"Primero dijo que el mar se la llevó; luego que la dejó en un lugar y cuando despertó no la vio. El último testimonio que dio fue que confirmó que la mató y la lanzó al mar", relató.
La madre aclaró que entre Johanna y el militar no existía una relación sentimental y afirmó que él estaba interesado en la joven, pero ella nunca correspondió a ese interés.
Israelina también denunció que no ha recibido apoyo psicológico ni asistencia por parte de las instituciones del Estado y aseguró que gran parte de la búsqueda ha sido realizada por vecinos y miembros de la comunidad con recursos propios.
Finalmente, pidió que las autoridades no abandonen el caso y mantengan los esfuerzos para localizar a su hija y esclarecer completamente lo ocurrido.