El presidente de Francia, Emmanuel Macron, informó que solicitó informes a distintos expertos para evaluar el impacto de los videojuegos y de la Inteligencia Artificial (IA) en la salud mental de niños y adolescentes. El mandatario no descartó que, dependiendo de los resultados, se adopten medidas restrictivas, incluida la prohibición de ciertos contenidos.
Macron explicó que pidió a especialistas «intentar medir científicamente el efecto de los videojuegos en niños y adolescentes». La declaración fue realizada durante una entrevista con el medio Brut, dirigido principalmente a un público joven y con fuerte presencia en redes sociales.
El jefe de Estado señaló que espera conocer «en mayo o junio si existe un consenso científico sobre el impacto de ciertos videojuegos en los jóvenes», con especial atención a aquellos centrados en la violencia extrema o en “matar”.
A partir de esas conclusiones, advirtió que el Gobierno podría tomar decisiones firmes. «Quizás tengamos que prohibirlos; no debemos descartar nada», afirmó.
Macron recordó que Francia ha tomado una posición activa en la regulación digital, al convertirse en el primer país europeo en impulsar la prohibición del uso de redes sociales por parte de menores.
El segundo informe encargado por el presidente está enfocado en el uso de chatbots de Inteligencia Artificial. Para ello, convocó a expertos en psiquiatría y adicciones, con el fin de evaluar cómo funcionan estas herramientas y si pueden provocar trastornos mentales en menores de edad.
Según Macron, estos sistemas podrían fomentar el aislamiento de algunos jóvenes, entre otros riesgos, por lo que también se estudia la posibilidad de regularlos estrictamente o incluso prohibirlos. El objetivo, dijo, es establecer normas claras para proteger a los menores frente a posibles daños psicológicos.
En ese mismo espacio, el mandatario defendió que todo contenido generado por IA esté claramente identificado. Señaló que esta práctica ya está contemplada en la legislación europea y consideró que es clave para garantizar transparencia y protección al usuario.
Las conclusiones de ambos estudios serán determinantes para definir el rumbo de la política francesa en materia digital y de salud juvenil.