
São Paulo (EFE).- Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Colombia, Gustavo Petro, celebraron este jueves durante una llamada telefónica la decisión del Gobierno venezolano de liberar a presos nacionales y extranjeros.
Por otra parte, los líderes expresaron su «gran preocupación con el uso de la fuerza contra un país sudamericano», lo que, aseguraron, supone una «violación» del derecho internacional y de la soberanía venezolana.
Por ello, los presidentes coincidieron en seguir «cooperando» para lograr la paz en Venezuela, país con el que ambas naciones comparten una larga frontera.
Lula condenó desde el primer momento la intervención estadounidense, al considerar que cruzaba una «línea inaceptable», y pidió una reacción «vigorosa» por parte de Naciones Unidas.
Sin embargo, el mandatario brasileño, quien tiene planeado disputar los comicios presidenciales previstos para octubre, no se ha pronunciado en vivo sobre la situación venezolana, un asunto altamente politizado en Brasil.