
La economía dominicana podría enfrentar un panorama más retador en 2026 que en 2025, especialmente en el sector turístico en República Domincana, debido a cambios en el modelo de precios y al encarecimiento de la oferta hotelera, según explicó el economista Luis Álvarez Renta durante su participación en el programa El Sol de la Mañana, transmitido desde Madrid en el marco de Feria internacional de Turismo (FITUR))2026.
Álvarez Renta señaló que el país se acerca a un escenario que no había experimentado previamente en el turismo, al pasar de un modelo de “todo incluido” de bajo costo a uno con tarifas significativamente más altas.
“Durante años, una persona en Europa podía viajar a República Dominicana con alrededor de 1,300 euros, incluyendo vuelo y estadía, especialmente en zonas como Bávaro”, explicó.
Indicó que ese escenario ha cambiado de forma notable, ya que las tarifas hoteleras promedio han aumentado de manera considerable. “Cuando una habitación cuesta entre 250 y 300 dólares por noche, una semana supera fácilmente los 2,000 dólares, sin contar el pasaje aéreo, lo que deja fuera a una parte importante del mercado”, advirtió.
El economista sostuvo que este incremento obliga a revisar con atención la estrategia de precios del sector turístico, ya que podría impactar la llegada de visitantes tradicionales. “Los nuevos proyectos todo incluido se están moviendo en rangos de 300, 400 y hasta 500 dólares por noche, sobre todo los de mayor envergadura”, señaló.
Álvarez Renta consideró que el sector entrará en un período de ajuste, impulsado también por el aumento del consumo interno en estos complejos. “Los dominicanos visitan mucho estos hoteles, sobre todo en fines de semana largos, lo que también influye en la dinámica de precios”, explicó.
En el mismo espacio, la panelista María Elena Nuñez planteó la necesidad de equilibrar la oferta turística, una idea respaldada por el análisis económico. “Se trata de mantener algunos proyectos todo incluido con tarifas más accesibles, mientras se desarrollan, en paralelo, hoteles boutique y de lujo”, comentó.
El economista coincidió en que esa combinación permitiría sostener el flujo de turistas tradicionales y, al mismo tiempo, fortalecer segmentos de mayor valor agregado, evitando que el país pierda competitividad frente a otros destinos del Caribe.
Finalmente, Álvarez Renta subrayó que el comportamiento del turismo será determinante para el desempeño económico general en 2026, por lo que llamó a una planificación cuidadosa que permita al sector adaptarse sin afectar su crecimiento ni su atractivo internacional.