Lluvias monzónicas dejan 23 muertos y decenas de heridos en Pakistán

Desde el 26 de junio, las lluvias han causado 72 muertes y 187 heridos en Pakistán. Se han destruido 301 viviendas, y la alerta sigue por posibles inundaciones y deslizamientos por el cambio climático.

Al menos 23 personas murieron y otras 55 resultaron heridas en las últimas horas debido a incidentes provocados por las intensas lluvias monzónicas que afectan varias regiones de Pakistán, informó la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (NDMA).

Las precipitaciones han golpeado principalmente las provincias de Punyab, Khyber Pakhtunkhwa (KP) y la región de Cachemira administrada por Pakistán, donde se han registrado derrumbes, daños en viviendas y otros incidentes relacionados con el temporal.

Khyber Pakhtunkhwa concentra más víctimas

En Khyber Pakhtunkhwa, diez personas fallecieron y ocho resultaron heridas durante las últimas 24 horas. Entre las víctimas se encuentran cinco hombres, dos niños y tres mujeres.

En Punyab, la provincia más poblada del país, se reportaron nueve muertos y 45 heridos, principalmente por el colapso de techos debido a las fuertes lluvias.

Mientras tanto, en Cachemira administrada por Pakistán, las autoridades contabilizaron cuatro fallecidos y dos personas lesionadas.

Balance aumenta durante temporada de monzones

Desde el inicio de la temporada de lluvias monzónicas, el pasado 26 de junio, la NDMA registra 72 personas fallecidas y 187 heridas en todo el territorio pakistaní.

Khyber Pakhtunkhwa es la zona más afectada, con 41 muertos, seguida de Punyab con 19, Cachemira con siete y Baluchistán con cinco víctimas.

El Departamento Meteorológico de Pakistán había advertido sobre lluvias generalizadas entre el 19 y el 25 de julio, con precipitaciones de distinta intensidad en varias áreas del país.

Daños materiales y alerta por inundaciones

Las lluvias también han causado importantes pérdidas materiales. Según los reportes oficiales, 301 viviendas quedaron completamente destruidas y otras 210 sufrieron daños parciales, mientras que 198 animales de ganado murieron durante el temporal.

Las autoridades mantienen la alerta ante posibles inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra, especialmente en las zonas montañosas del norte y noroeste, consideradas las más vulnerables por las condiciones de sus viviendas e infraestructuras.

Pakistán enfrenta cada año la temporada de monzones entre junio y septiembre, aunque las autoridades advierten que el cambio climático ha incrementado la intensidad y frecuencia de estos fenómenos.