El informe describe que estas afecciones se desarrollan de forma progresiva y están asociadas a las exigencias operativas del servicio, que se movilizan diariamente a miles de usuarios en el Gran Santo Domingo. Los trabajadores consultados indican que continúan desempeñando sus funciones pese a las molestias, en muchos casos para preservar su establecimiento.
De acuerdo con los testimonios recogidos, una parte importante de los conductores desarrolla afecciones en el hombro, especialmente relacionadas con el manguito rotador o procesos inflamatorios como la bursitis. Entre los factores señalados se encuentran
El diseño de la cabina obliga a mantener el brazo en una posición extendida para operar la palanca, lo que genera una carga constante sobre la articulación. A esto se suma la dinámica del sistema, con estaciones separadas aproximadamente por un kilómetro, lo que incrementa la frecuencia de los movimientos.
Las jornadas laborales, según los trabajadores, pueden extenderse por ocho horas continuas con pausas limitadas. En algunos casos, señalan que no logran tomar los descansos en los momentos previstos.
El avance de estas afecciones ha llevado a que algunos trabajadores requieran intervenciones médicas, incluyendo procedimientos quirúrgicos. La repetición constante de movimientos y la falta de descanso adecuado contribuyen al agravamiento de las lesiones con el tiempo.
Un ejemplo consultado indicó: “Es un movimiento constante, todos los dias
Los turnos pueden iniciar desde horas tempranas de la mañana y extenderse hasta la noche, lo que, según los testimonios, incide en la fatiga acumulada. La situación refleja una problemática persistente en parte del personal sonal.