Durante la audiencia general celebrada este miércoles en la plaza de San Pedro, el Papa León XIV pidió a los fieles de todo el mundo unirse en oración por las víctimas de los conflictos armados, recordando especialmente las crisis humanitarias en Myanmar y Sudán, donde miles de personas continúan sufriendo las consecuencias de la violencia.
“Recemos por todos aquellos que sufren los conflictos armados en diferentes partes del mundo”, expresó el pontífice al concluir su mensaje, en un llamado que calificó de urgente y universal.
El Santo Padre manifestó su preocupación por la situación en Myanmar (Birmania), país que vive una prolongada crisis tras el golpe militar de 2021, e instó a la comunidad internacional a no mirar hacia otro lado.
“Pido a la comunidad internacional que no olvide al pueblo birmano y proporcione la asistencia humanitaria necesaria”, expresó León XIV.
El pontífice reiteró su deseo de que la solidaridad global se traduzca en acciones concretas que alivien el sufrimiento de las comunidades desplazadas, víctimas de la guerra y la persecución.
El Papa también volvió a referirse a la grave crisis en Sudán, donde los enfrentamientos han dejado miles de muertos y desplazados. Recordó en particular el drama humanitario en Al Fasher, en la región de Darfur, donde las mujeres y los niños sufren los estragos de la violencia.
“La violencia indiscriminada contra mujeres y niños, los ataques contra civiles y los obstáculos a la ayuda humanitaria están causando un gran sufrimiento”, lamentó.
Durante su intervención, León XIV insistió en la necesidad de mantener viva la esperanza y la fe, incluso en medio del dolor:
“Vivimos tiempos marcados por muchas cruces, pero la resurrección nos recuerda que la luz vence a la oscuridad”.