
Varios legisladores demócratas han confirmado su intención de boicotear el primer discurso del Estado de la Unión del segundo mandato de Donald Trump, programado para el 24 de febrero de 2026. Este acto es visto como un reflejo de la creciente polarización política en Washington, donde las tensiones entre la administración Trump y los opositores han alcanzado niveles significativos.
En lugar de asistir a la sesión conjunta del Congreso, los demócratas participarán en un evento alternativo denominado "People’s State of the Union", que se llevará a cabo en el National Mall, cerca del Capitolio. La manifestación será organizada por el grupo progresista MoveOn y la plataforma MeidasTouch, con el objetivo de presentar una visión alternativa de la situación del país.

Legisladores de la oposición y ciudadanos afectados por las políticas económicas, sanitarias y migratorias del presidente Trump estarán presentes, con la conducción de las comentaristas políticas Joy Reid y Katie Phang.
El senador Chris Murphy explicó su decisión de ausentarse, argumentando que Trump ha "ridiculizado" el discurso del Estado de la Unión y que no merece una audiencia de la oposición. Además, expresó que la presencia de los demócratas solo legitimaría el mensaje del presidente, el cual considera lleno de "mentiras" y ataques contra los demócratas. En su lugar, participará en el acto alternativo.
Otro legislador, Chris Van Hollen, también ha confirmado que no asistirá y se unirá al evento paralelo. Van Hollen mencionó que no podía "normalizar" la situación, señalando que Trump está llevando al país hacia el fascismo y que participar en el discurso del presidente sería apoyar sus ataques contra la Constitución y la democracia estadounidense.
Aunque aún no se sabe cuántos miembros del Partido Demócrata se unirán al boicot, la medida subraya la creciente polarización en el país. El discurso del Estado de la Unión, tradicionalmente uno de los eventos más importantes del calendario político estadounidense, se ha visto ensombrecido por la confrontación partidaria, reflejando el clima de división que persiste en la política nacional.