La Reserva Federal de EE. UU. anunció este miércoles que decidió mantener sin cambios los tipos de interés, luego de haberlos reducido en un cuarto de punto en su reunión de diciembre, cuando quedaron establecidos en un rango de entre 3,5 % y 3,75 %.
En un comunicado difundido después del anuncio, la Fed afirmó que “la economía se expande a un ritmo sólido. La creación de empleo se mantiene baja y la tasa de desempleo muestra signos de estabilización. La inflación sigue siendo algo elevada”, al explicar los fundamentos de su decisión.
La medida fue respaldada por diez de los doce miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), el organismo encargado de definir la política monetaria del banco central estadounidense. No obstante, dos gobernadores votaron a favor de una nueva rebaja de un cuarto de punto.
Entre quienes apoyaron el recorte se encuentran Stephen Miran y Christopher Waller, ambos aliados del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Waller figura además como uno de los posibles candidatos a sustituir al actual presidente de la Fed, Jerome Powell.
El comunicado posterior a la reunión de dos días del FOMC mostró un tono más optimista sobre la evolución de la economía estadounidense y eliminó las referencias incluidas en diciembre sobre la “balanza de riesgos” y las tensiones en el mercado laboral, al considerar que existen señales de mayor estabilidad.
Durante su comparecencia, Powell explicó que las bajadas de tipos iniciadas en septiembre han situado el precio del dinero, “en un rango de estimación plausible de normalización neutral”. Indicó además que han detectado “algunas señales de estabilización, también con un enfriamiento en el mercado laboral”, y que las perspectivas de la actividad económica, “han mejorado claramente desde la última reunión”.
El presidente de la Fed advirtió, sin embargo, que persiste cierta “tensión” entre los dos mandatos del banco central, al señalar que “el riesgo al alza en la inflación y en el empleo ha decrecido, pero todavía existen”.
Añadió que la inflación se mantiene elevada en el sector de bienes, en parte por el impacto de los aranceles impulsados por Trump, aunque observó señales de “desinflación” en los servicios.
La decisión de pausar los recortes de tipos se produce en un contexto político sensible, marcado por el pulso entre Trump y Powell, quien concluirá su mandato al frente de la Reserva Federal en mayo próximo.
Se prevé que el presidente estadounidense anuncie en las próximas semanas a su candidato para dirigir la institución, en un momento considerado clave para la independencia del banco central.