
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó su alarma por las cifras de fallecidos en las protestas en Irán, que oscilan entre 2,000 y 12,000 muertos, calificándolas como “horribles”, aunque aclaró que Naciones Unidas aún no cuenta con un número propio y verificado.
En una rueda de prensa, el portavoz de Guterres, Stéphane Dujarric, dijo que la ONU está “enormemente” preocupada por lo que ocurre en Irán, tras observar imágenes de manifestantes muertos y escenas de violencia durante las movilizaciones.
“No tenemos una cifra propia para compartir, pero todas las cifras que hemos visto que van de 2.000 muertos a 12.000 muertos, y son horribles”, lamentó Dujarric. El portavoz también rechazó “firmemente” las amenazas de imponer la pena de muerte a los manifestantes arrestados.
Dujarric confirmó que la ONU está “tratando de programar” contactos con las autoridades iraníes “lo antes posible”. Indicó además que el organismo cuenta en el país con un equipo de 46 funcionarios internacionales y más de 400 trabajadores nacionales.
La organización Iran Human Rights (IHRNGO) informó el martes que al menos 328 manifestantes han muerto en 18 días de protestas antigubernamentales, como resultado de la represión de las fuerzas estatales. Según la ONG, “miles de personas” han resultado heridas.
De acuerdo con ese reporte, solo entre el 8 y el 12 de enero se registraron al menos 3,379 muertes. Además, más de 10,000 personas han sido arrestadas desde que comenzaron las protestas.
Las manifestaciones se han extendido por distintas regiones del país y han sido respondidas con un uso intensivo de la fuerza por parte de las autoridades, lo que ha generado alarma internacional.
Llamado a respetar derechos
Dujarric reiteró la postura del organismo: “Instamos nuevamente a las autoridades iraníes a permitir que la gente proteste pacíficamente y a proteger ese derecho”.
La ONU insiste en que el derecho a la protesta pacífica debe ser garantizado y que el uso de la violencia y las amenazas de castigos extremos solo agravan la crisis.