Desde el 2024 un conflicto parecía formarse entre la iglesia Católica y el Gobierno israeli. Esto se agravó cuando el sacerdote catolico Pierre al-Rahi, fue asesinado por Israel mientras auxiliaba a heridos.
Pero ahí no quedo la cosa ayer la policía israelí (por primera vez en siglos) impidió el paso a la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén al Patriarca de la Iglesia católica en Tierra Santa hasta que la indignación mundial revocó esa prohibición.
El Papa no se amilanó y en la misa de ayer, domingo de Ramos, Dijo :“Aunque multipliquen sus oraciones, no las escucharé; sus manos están llenas de sangre" En este pasaje, el profeta Isaías transmite un mensaje de Dios al pueblo de Israel, señalando que rituales y oraciones carecen de valor mientras sigan cometiendo actos de injusticia y violencia.
Y para que no quedaran dudas dijo "la paz no se construye sobre ruinas de hospitales ni cadáveres de niños".
La iglesia católica que apoyo en sus inicios la guerra de Vietnam después fue uno de sus opositores y esgrimiendo la encíclica Gaudium et Spes llamaba a no cometer pecado definiendo que: