
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se encuentra recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, una cárcel federal conocida como “el infierno de la tierra” por sus estrictas condiciones de seguridad y régimen interno, donde permanecen 1,239 internos entre hombres y mujeres.
Así lo informó el periodista Ramón Mercedes, corresponsal de El Sol de la Mañana en Nueva York, durante su participación este miércoles en el espacio radial. Indicó que en ese mismo centro también se encuentra detenida la esposa del mandatario venezolano, Cilia Flores.
Mercedes explicó que el centro de detención de Brooklyn ha albergado a figuras de alto perfil internacional, entre ellas el expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández, el narcotraficante mexicano Joaquín Guzmán Loera y el exsecretario de Seguridad Pública de México Genaro García Luna. También recordó que en el pasado estuvo recluido allí el confeso narcotraficante dominicano Quirino Ernesto Paulino.
Durante su intervención, el periodista relató que el centro ha sido escenario de denuncias graves en años anteriores, incluyendo abusos contra mujeres privadas de libertad, casos que llegaron a ser investigados y sancionados tras la intervención consular dominicana en Nueva York.
Además del tema venezolano, Mercedes ofreció un amplio panorama informativo sobre Nueva York, alertando a los conductores dominicanos sobre el fin de las advertencias por bloquear carriles exclusivos de autobuses, lo que ahora conlleva multas de hasta 250 dólares, así como sobre la instalación de cámaras en más de 1,400 guaguas para fiscalizar infracciones.
También informó sobre el congelamiento de fondos federales para el cuidado infantil en varios estados gobernados por demócratas, una medida que afecta a miles de familias dominicanas, y destacó el crecimiento récord de las tiendas legales de marihuana en el estado, cuyas ventas han superado los 2,500 millones de dólares desde su legalización.
Finalmente, citó estadísticas recientes que reflejan un alto nivel de violencia armada en Estados Unidos, con 198 personas fallecidas y 417 heridas por armas de fuego en los primeros seis días del año.