
Según la denuncia, tres hombres acusaban al actor de agredirlos entre 2000 y 2013.
Kevin Spacey llegó a un acuerdo extrajudicial con tres hombres que lo habían demandado por agresión sexual, según informó la BBC.
El juicio civil que estaba previsto para octubre de este año en el High Court de Londres quedó suspendido tras conocerse el acuerdo.
Los tres demandantes acusan al protagonista de House of Cards de haberlos agredido en distintas ocasiones entre 2000 y 2013, período en el que el actor fue director artístico del Old Vic de Londres, entre 2004 y 2013.
El ganador del Oscar ha rechazado de manera sostenida todas las acusaciones en su contra.
Uno de los demandantes alega que Spacey lo “agredió deliberadamente” en 12 ocasiones entre 2000 y 2005. Otro sostiene haber sufrido “daño psiquiátrico y pérdidas económicas” a raíz de una agresión ocurrida en 2008.

El tercer denunciante, Ruari Cannon, renunció a su derecho al anonimato y participó en el documental Spacey Unmasked, emitido por Channel 4 en 2024.
Spacey calificó la acusación de “ridícula” y negó que hubiera ocurrido.
Tras la emisión del documental, el actor escribió en X: “Cada vez que he tenido el tiempo y un foro adecuado para defenderme, las acusaciones han fracasado bajo escrutinio y he sido exonerado”.
Por otro lado, reconoció previamente haber sido “demasiado cariñoso con las manos”, pero insiste en que nunca ha “manoseado” a nadie.
El equipo del artista no respondió a las solicitudes de comentarios sobre el acuerdo realizadas por The Hollywood Reporter.
En paralelo a este desenlace en Londres, Kevin Spacey compareció ante un tribunal de Santa Mónica en el marco de un juicio civil relacionado con la cancelada última temporada de House of Cards.
Allí declaró que no es adicto al sexo y acusó a una clínica de rehabilitación de haber intentado convencerlo de asumir ese diagnóstico.
Según recogió THR, Spacey testificó que al ingresar a The Meadows —una clínica en Arizona a la que acudió tras ser acusado de acoso sexual— un médico le informó inicialmente que no cumplía los criterios de adicción sexual.
Sin embargo, el actor se enteró posteriormente de que el centro lo había diagnosticado con trastorno de compulsión sexual.
“Solo me enteré después de que, de hecho, me habían diagnosticado como sexualmente compulsivo”, declaró. “No puedo disputarlo profesionalmente, pero sí puedo disputarlo personalmente”.
Añadió que el fundador del centro le solicitó convertirse en portavoz de la adicción sexual, lo que a su juicio reveló las verdaderas intenciones de la institución.
“Era muy obvio que querían que yo fuera un adicto al sexo”, afirmó ante el tribunal, según consignó TMZ.
El actor también cuestionó la veracidad de los registros médicos elaborados durante su estancia en la clínica. “A lo largo de los registros médicos hay comentarios atribuidos a mí que nunca dije”, declaró.
Y agregó: “Tienen la impresión de que tengo acento británico y de que tengo esposa”.
El juicio enfrenta a Media Rights Capital (MRC), productora de House of Cards, contra su aseguradora, y gira en torno a si Spacey padecía una enfermedad que le impedía rodar la sexta temporada, lo que habilitaría una reclamación superior a los 100 millones de dólares.
Kevin Spacey sostuvo que estaba dispuesto a filmar, pero que fue apartado injustamente de la producción.