Lima.— A sus 50 años, Keiko Fujimori regresa a la contienda electoral con una nueva candidatura presidencial, en un intento por alcanzar el poder en Perú y reivindicar el legado de su padre, el expresidente Alberto Fujimori.
Tras tres derrotas previas, la líder política vuelve a competir en unos comicios donde figura entre las principales aspirantes a avanzar a una segunda vuelta, instancia en la que ha sido vencida en todas sus postulaciones anteriores.
Campaña centrada en seguridad y orden
Fujimori ha enfocado su propuesta en un discurso de “mano dura” frente a la inseguridad y la inestabilidad política, logrando captar el respaldo de un sector importante del electorado.
Además, ha reforzado su mensaje apelando al recuerdo del gobierno de su padre, defendiendo un modelo basado en el orden y la estabilidad.
Tras su última derrota, denunció fraude sin presentar pruebas concluyentes, lo que generó controversia a nivel nacional e internacional.
Trayectoria marcada por polémicas
Fujimori inició su carrera política en 1994, cuando asumió como primera dama con apenas 19 años durante el gobierno de su padre. Posteriormente, fue elegida congresista en 2006 con la mayor votación.
Su trayectoria ha estado marcada por cuestionamientos, incluyendo señalamientos por presunto lavado de dinero vinculado a campañas electorales, por los cuales cumplió prisión preventiva durante casi un año y medio.
En 2025, un tribunal anuló el juicio en su contra y se ordenó el archivo definitivo del caso, lo que le permitió regresar al escenario político.