
La junta de vecinos del residencial Corales del Sur, ubicado en la avenida Charles de Gaulle, próximo a la avenida Las Américas, en Santo Domingo Este, denunció la construcción irregular de una estación de combustible en el centro de esa comunidad, pese a múltiples órdenes de paralización emitidas por distintas instituciones del Estado.
Julio Valdez, vocero de la junta de vecinos, explicó que el conflicto data de hace unos 20 años y que en varias ocasiones los residentes han obtenido sentencias y decisiones favorables. Indicó que recientemente los promotores desistieron formalmente de instalar la estación en la entrada del residencial y, en su lugar, solicitaron permisos para construir una plaza comercial de tres niveles, lo cual fue autorizado por el Ayuntamiento Santo Domingo Este.
Sin embargo, según Valdez, una vez levantada la estructura de la plaza, los propietarios utilizaron el área de parqueo —aprobada para uso comercial— para instalar la estación de combustible. Aseguró que esta acción viola el uso de suelo autorizado y las normativas que prohíben estaciones de gasolina en zonas estrictamente residenciales, por el riesgo que representan para la seguridad de los vecinos.

El dirigente comunitario afirmó que el Ministerio de Industria y Comercio paralizó la obra al detectar que las coordenadas del permiso no coincidían con el lugar donde se construía la estación, y que posteriormente fue rechazada una prórroga solicitada por los desarrolladores. Pese a ello, denunció que los trabajos continuaron, incluso en horario nocturno y durante las festividades navideñas.
También señaló que el Ministerio de Medio Ambiente colocó letreros de “obra paralizada” y que la Procuraduría Especializada para la Defensa del Medio Ambiente intervino en el caso. No obstante, sostuvo que las labores siguieron desarrollándose, alegando falta de fiscalización efectiva y una supuesta “vista gorda” por parte de las autoridades municipales.
Em ese sentido, calificó la situación como una burla a las instituciones y a más de 200 familias que residen en Corales del Sur, y afirmó que la única solución correcta es la demolición de la estación, al haberse construido en un lugar distinto al autorizado. Los comunitarios reiteraron su llamado a las autoridades para que hagan cumplir la ley y garanticen la seguridad de la comunidad.