El coordinador de El Sol de la Mañana, Julio Martínez Pozo, consideró este lunes que al presidente Luis Abinader no le queda otro camino que promulgar el Código Penal, al advertir que una decisión contraria sería interpretada como una desautorización al Congreso Nacional.
Durante su intervención en El Sol de la Mañana, Martínez Pozo señaló que los legisladores rechazaron desde el principio extender el plazo para la entrada en vigencia de la legislación y optaron por modificar los artículos que habían generado mayores críticas.
A su juicio, la salida menos costosa y traumática para la institucionalidad dominicana consiste en promulgar el Código y mantener posteriormente las discusiones sobre los aspectos que requieran nuevas modificaciones.
“Yo creo que él no tiene de otra. Él tiene que producir la promulgación de ese Código Penal. Lo menos costoso y lo menos traumático, lo que menos incidencia de debilitamiento podemos tener en términos institucionales, es que ya se produzca la promulgación del Código Penal, es que se produzca la promulgación, aunque muchas otras discusiones sobre cosas que están contenidas se mantengan”, expresó, explicando que de no producirse la promulgación, sería una desautorización al Congreso Nacional.
El comentarista indicó que los recursos de inconstitucionalidad depositados ante el Tribunal Constitucional también podrían provocar cambios posteriores, en caso de que esa alta corte determine que determinados artículos contradicen la Constitución.
Martínez Pozo sostuvo que, pese a las modificaciones aprobadas por el Congreso, la legislación mantiene características propias del sistema napoleónico, el cual, según explicó, favorece una aplicación menos severa para quienes cuentan con mayores recursos económicos.
En otro tema, Martínez Pozo respaldó la inversión realizada por el Estado en la inauguración de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, al considerar que el espectáculo permitió proyectar la cultura, el turismo y el liderazgo regional de República Dominicana.
El comunicador afirmó que este tipo de inversión no debe evaluarse únicamente por resultados económicos inmediatos, sino por su impacto en la imagen, la proyección y el crecimiento de República Dominicana dentro de Centroamérica y el Caribe.