
El comentarista de El Sol de la Mañana, Julio Martínez Pozo, sostuvo que, aunque se plantee que los sacrificios ante la actual crisis deben ser asumidos por el Gobierno, en la práctica estos terminan recayendo sobre los contribuyentes, especialmente la clase media.
Sus declaraciones se producen a propósito de la reciente visita de una comisión gubernamental al expresidente Leonel Fernández, quien fijó su posición de que las medidas para enfrentar la coyuntura económica no deben afectar a los sectores más vulnerables.
Martínez Pozo señaló que el país atraviesa un contexto internacional complejo, marcado por el impacto de la guerra y el aumento de los precios, lo que inevitablemente genera presiones inflacionarias en una economía dependiente de los combustibles.
En ese sentido, indicó que, aunque el Gobierno debe asumir una parte importante de la carga, es difícil evitar que la crisis tenga efectos en toda la población. “No podemos tener una población viviendo al margen de la realidad”, expresó.

El analista explicó que cuando se plantea que el Estado asuma el peso total de las medidas, esto implica recurrir a mayor endeudamiento, lo que a largo plazo termina siendo trasladado a los ciudadanos.
“Que el Gobierno cargue con todo significa que esa carga se va a trasladar después a los contribuyentes”, advirtió el comentarista.
Martínez Pozo también puso en duda la viabilidad de aplicar medidas dirigidas a los sectores de mayores ingresos, al considerar que en la práctica resulta difícil impactarlos directamente.
Sostuvo que muchas grandes empresas no son de capital local o estructuran sus activos a nivel corporativo, lo que limita la capacidad de aplicar cargas directas. “Eso de ponerle más carga a los más ricos funciona en el discurso, pero no en la realidad”, afirmó.
En su análisis, concluyó que las medidas económicas suelen concentrarse en un mismo segmento. “Aquí hay un solo sector al que se le puede aplicar cualquier medida: la clase media”, señaló.
A su juicio, tanto la población general como este segmento terminan siendo los más expuestos a los ajustes en tiempos de crisis, mientras que el discurso sobre mayores aportes de los más ricos no se materializa en la práctica.