Julio Horton afirma Leonel Fernández fijó postura “correcta frente a la historia” sobre Venezuela

El abogado Julio Horton, miembro de la Dirección Central de la Fuerza del Pueblo (FP), defendió este jueves la posición fijada por el expresidente Leonel Fernández sobre la situación en Venezuela, al considerar que se apega a los principios del derecho internacional y a la no intervención entre los Estados.

Durante su participación en El Rumbo de la Mañana, Horton afirmó que Fernández actuó en consonancia con la comunidad internacional, al cuestionar la extradición del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, ocurrida el 3 de enero.

“Con la extracción del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de los Estados Unidos, se violentaban principios del derecho internacional de la no intervención de los pueblos”, sostuvo.

Agregó que el Congreso estadounidense aprobó luego una resolución que limita el uso de armas de guerra sin autorización legislativa.

Para Horton, el líder de la FP “está en la línea y en la posición correcta frente a la historia”. Reconoció que existen críticas legítimas sobre la democracia venezolana, pero subrayó que el planteamiento de Fernández se centra en el respeto al orden internacional.

“Quizás desde el punto de vista político no estemos de acuerdo con la falta de democracia en Venezuela, pero con respecto a los principios del derecho internacional, el presidente Fernández planteó una posición correcta frente a la historia”, expresó.

Papel como observador

El dirigente recordó además que Fernández fue observador de las elecciones venezolanas de 2024 y dejó constancia de serias irregularidades. Indicó que el expresidente pidió que se presentaran las actas antes de cualquier proclamación, lo que nunca ocurrió.

Horton explicó que, pese a esas observaciones, un observador electoral no tiene poder de decisión.

“Un observador no es quien toma la decisión, la decisión la toman los organismos electorales de Venezuela”, puntualizó, al destacar que la posición de Fernández quedó “categórica” en un documento donde advirtió “un problema de legitimidad profunda del proceso electoral”.