Un juez federal en Nueva York decidió mantener los cargos por narcoterrorismo contra el depuesto líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, aunque expresó dudas sobre las sanciones que limitan su capacidad para costear su defensa legal.
Durante la segunda audiencia celebrada tras su captura en Caracas, Maduro fue visto más delgado y con el cabello más canoso, mientras ambos acusados permanecieron en silencio durante gran parte del proceso.
Durante su participación en el programa Zol de los Sábados que se transmite por Zol 106.5 FM, se destaca que el juez Alvin Hellerstein calificó el caso como “único” y cuestionó la postura de la Fiscalía respecto al uso de sanciones como herramienta política.
La defensa argumentó que el Gobierno de Estados Unidos vulnera la Sexta Enmienda al impedir que los acusados utilicen fondos venezolanos para pagar a sus abogados.
Según los abogados, la revocación de licencias por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) limita la capacidad de elegir representación legal, lo que podría dejarlos en una situación de indefensión.
No obstante, rechazó desestimar el caso, calificando esa posibilidad como una medida “demasiado seria”, y confirmó que el proceso judicial continuará.
El proceso de implementación del nuevo sistema ha comenzado, pero hemos encontrado algunos desafíos que podrían causar retrasos. El equipo está trabajando arduamente para resolver estos problemas y minimizar cualquier impacto en el cronograma. Agradecemos su paciencia y comprensión mientras navegamos por estas dificultades.
Maduro enfrenta cuatro cargos, incluyendo conspiración para narcoterrorismo e importación de cocaína, mientras que Flores está acusada de delitos relacionados con tráfico de drogas y posesión de armas.
El juez también indicó que evaluará si ordena permitir el acceso a fondos para la defensa, aunque aclaró que el proceso seguirá independientemente de esa decisión.