
Un juez federal detuvo temporalmente las detenciones de refugiados en Minnesota que se encuentran a la espera de obtener su tarjeta de residencia permanente (Green Card), frenando así un operativo migratorio impulsado por la administración del presidente Donald Trump.
La orden fue emitida por el magistrado John Tunheim, quien determinó que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no puede arrestar a refugiados que ya han cumplido con los requisitos para ajustar su estatus migratorio y que no enfrentan cargos por delitos.
“El arresto de estas personas sería ilegal, ya que fueron admitidas en el país, han respetado las normas y solo esperan completar el proceso para convertirse en residentes permanentes legales”, señaló el juez Tunheim en su resolución, citando la posibilidad de que la medida infrinja la ley federal.”
La decisión establece que los refugiados arrestados bajo esta normativa deben ser liberados en un plazo máximo de cinco días y que las autoridades federales deben garantizar que no queden expuestos a condiciones climáticas extremas y que sean entregados a sus abogados o familiares autorizados.
Además, el gobierno federal tiene 48 horas para presentar una lista de los arrestados y siete días para informar sobre su liberación. Tunheim evaluará si esta suspensión temporal puede convertirse en una medida cautelar permanente en una audiencia programada para el 19 de febrero.
Este fallo se da en medio de una tensa situación en Minnesota, donde la presencia masiva de agentes de inmigración ha provocado protestas y seguimiento de casos de violencia, incluidos disparos mortales por parte de agentes federales durante operativos y una directiva reciente que ordena a los oficiales evitar interactuar con “agitadores” en el estado.
Grupos de derechos civiles y organizaciones de asistencia legal han aplaudido la decisión judicial, considerándola una medida necesaria para proteger a refugiados que han sido admitidos legalmente en el país después de un riguroso proceso de evaluación.