
El exministro administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta, afirmó que el expediente judicial en su contra dentro del denominado caso Calamar fue “fabricado” por el Ministerio Público, al asegurar que durante la investigación no apareció ninguna prueba que lo vinculara con las acusaciones presentadas.
Peralta, quien recientemente fue favorecido con un auto de no ha lugar por la jueza Altagracia Ramírez de la Cruz, del Cuarto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, sostuvo que la magistrada determinó que no existían elementos suficientes para sustentar una acusación en su contra, con una buena argumentación, aunque la decisión fue apelada por el Ministerio Público.
Durante una entrevista en El Sol de la Mañana, el exfuncionario presentó documentos y aseguró que el proceso judicial instrumentado por el ente persecutor estuvo marcado por un “fraude procesal”, señalando supuestas contradicciones en las pruebas utilizadas por la acusación.
“No había manera de involucrar al Ministerio Administrativo en nada”, dijo Peralta, asegurando que cuando inició la investigación en contra de él y su familia, no tenía ningún temor, debido a que fue a esa posición a servir al país.
Explicó que en las auditorías que se hicieron, todo quedó claro y se manejó correctamente.
Peralta aseguró que los análisis realizados por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), las investigaciones a equipos electrónicos, más de 27 mil correos electrónicos revisados y las memorias digitales incautadas no arrojaron ninguna evidencia que lo vinculara con los hechos investigados.
“No aparece entre ellos conversaciones ni en mi equipo electrónico que me vincule. No hay una sola prueba. No hay nada que sustente eso”, afirmó el exministro.
También indicó que las investigaciones financieras realizadas a través de entidades bancarias no encontraron operaciones sospechosas relacionadas con sus cuentas personales o empresariales.
Según explicó, los reportes bancarios concluyeron que las cuentas fueron manejadas correctamente y que no se detectaron operaciones irregulares.
El exfuncionario afirmó que el Ministerio Público construyó una acusación sin elementos probatorios, alegando que una supuesta reunión en el Palacio Nacional utilizada como parte de la teoría del caso nunca ocurrió.
Peralta señaló que en el expediente no se establecía fecha, hora ni testigos que confirmaran ese encuentro, además de que, según dijo, los dispositivos electrónicos revisados tampoco contenían comunicaciones que respaldaran esa versión.
“Si buscaron de todo y no pudieron encontrar nada, había que fabricar un expediente, y lo fabricaron”, expresó.
El exministro también presentó documentos relacionados con varios cheques utilizados en la investigación y afirmó que existían contradicciones en los interrogatorios realizados por el Ministerio Público.
Explicó que los mismos instrumentos financieros fueron utilizados en declaraciones diferentes dentro de otros procesos judiciales, incluyendo el caso denominado Antipulpo, donde algunas personas fueron procesadas.
Peralta calificó esa situación como un “fraude procesal” y sostuvo que esas contradicciones debieron ser tomadas en cuenta durante la evaluación del expediente.
El exfuncionario defendió su gestión al frente del Ministerio Administrativo de la Presidencia y aseguró que las auditorías realizadas no detectaron irregularidades.
Peralta afirmó que durante su gestión se manejaron los recursos públicos con transparencia y que no existe ningún informe que vincule al ministerio con actos ilícitos.
Sobre los cuestionamientos relacionados con empresas vinculadas a su familia, Peralta aseguró que nunca vendió productos o servicios al Gobierno mientras ocupó funciones públicas. “Nosotros no vendimos nunca en el Gobierno”.
Explicó que las operaciones comerciales señaladas ocurrieron antes de asumir como funcionario y que las empresas dejaron de tener relación con esas actividades durante su período en la administración pública.
Peralta también rechazó las acusaciones relacionadas con supuestas operaciones con terrenos del Consejo Estatal del Azúcar (CEA).
“No vendí, no compré un pedazo de tierra”, afirmó, al tiempo que sostuvo que las acusaciones crearon una percepción pública negativa que, según él, no corresponde con la realidad.
Afirmó que una apelación debe sustentarse en nuevos elementos o errores dentro del proceso inicial, y consideró que las mismas pruebas presentadas originalmente no son suficientes para sostener una acusación en su contra.
Peralta resaltó que seguirá defendiendo su inocencia y confiando en que el sistema judicial valore las pruebas presentadas durante el proceso.