El abogado Eduardo Jorge Prats afirmó en el programa A Diario que la evaluación desde 2010 del Consejo Nacional de la Magistratura a los jueces de la Suprema, perpetúa la sumisión política de los mismos.
Contó en el programa de Sentido FM que fueron vencidos los que entendían que la edad de retiro de los jueces debía ser voluntaria, y se estableció que era obligatoria.
Enfatizó que no conforme con eso, en 2010, en la Constitución, contra todo sentido de lo que es un proceso de designación de jueces, se estableció una evaluación a cargo del Consejo Nacional de la Magistratura.
"Esa evaluación perpetúa la sumisión política de los jueces porque los obliga a ponchar tarjeta cada siete años con los poderes que los designan, y se les impide ejercer el derecho fundamental más importante de un juez, que es ser malagradecido con quienes lo designan", expuso.

El abogado constitucionalista manifestó que ha evolucionado el modelo de designación y evaluación de los magistrados porque antes eran seleccionados por el Senado.
Precisó que ese modelo lo eliminaron debido a que creaba los famosos cacicazgos judiciales porque cada senador tenía sus jueces.
"Sin embargo, ese sistema promovió a jueces y juezas muy buenos, muy honestos, íntegros, capaces y efectivas, como Miriam Germán Brito, como Carmen Inver Brugal; y en Santiago había una justicia, un oasis institucional de grandes jueces en la provincia de Santiago", dijo Jorge Prats.
Continuó relatando que: "Luego provincias como La Vega decayeron gracias al dominio del Partido de la Liberación Dominicana, que provocó que esa justicia fuese una de las más malas".
Durante su entrevista en A Diario, el jurista puntualizó que llegar a la Suprema Corte de Justicia no es una posición de carrera, aunque es cierto que hay reservaciones para magistrados de carrera, una cuota.
Especificó que no es que desde que se es juez de paz ya está garantizado para la Suprema porque se necesita de la confianza de los poderes políticos porque de esa manera es que funciona en Francia, Alemania y en toda parte.

Eduardo Jorge Prats indicó que en 1994 transformaron el sistema porque crearon el Consejo Nacional de la Magistratura y comenzó lo que Jorge Subero Isa llamó la primera ola de reforma judicial.
"Nosotros siempre hemos venido postulando en el sendero de Eugenio María de Hostos que los jueces de la Suprema Corte deben salir de modo horizontal de la Suprema; es decir, muertos, tenure for life, inamovilidad vitalicia", sostuvo.
Prosiguió que "sin embargo, aquí se creó todo un movimiento en contra de esa inamovilidad vitalicia. Se fijó una edad de retiro que nosotros siempre hemos interpretado como una edad de retiro voluntaria, porque no debe forzarse la renuncia de un juez. Sin embargo, sectores incluso de la sociedad civil postularon que había que retirarse obligatoriamente".
Manifestó que decía con otros que los jueces, al igual que el vino, mientras más viejos, más saben porque el abogado sabe, no porque sabe, sino por viejo, porque ha visto muchos problemas, tiene una inteligencia asociativa y demás, y no es como el ajedrecista ni como el jugador de béisbol.