
"Yo no le estoy poniendo una medalla a este gobierno en el sector eléctrico. Espero poder hacerlo, pero no se la puedo poner, ni tampoco a ningún gobierno anterior", dijo el ministro de Energía y Minas, Joel Santos, al responder a las inquietudes sobre los apagones generales ocurridos recientemente y las expectativas de generación eléctrica, destacando los avances en la planta Manzanillo Powerland.
Asimismo, durante su intervención en El Sol de la Mañana, Sanros explicó que este gobierno debió hacer, lo debieron haber hecho los anteriores, asegurando que las planificación no debe limitarse a un periodo determinado, sino que debe ser una visión a largo plazo.
Aseguró que "la falta de una estrategia efectiva para el sector energético sigue siendo un problema arrastrado por décadas."
Aseguró que su intención no es entrar en comparaciones, "porque sé que eso no resuelve nada. Sin embargo, dijo que "nadie ha logrado resolver de fondo el problema del sistema eléctrico". Advirtió que lo que se necesita es una visión clara y acciones concretas que trasciendan los intereses de cada administración, "algo que hasta ahora ha faltado".

Según Santos, esta planta comenzará su operación en ciclo simple entre marzo y abril de 2026, con una capacidad de entre 290 y 300 MW, de los 411 MW que se planean. La fase de ciclo combinado, que incrementará la capacidad total, se completará a mediados o finales de 2026, dependiendo de la demanda.
A pesar de estos avances, Santos reconoció que el sistema eléctrico enfrenta grandes desafíos, especialmente tras los apagones recientes, aunque destacó la rapidez con la que se ha logrado la recuperación en los últimos eventos.
Santos explicó que, aunque la energía sigue siendo una política pública, las expectativas de la población han cambiado. Lo que antes era tolerable, hoy se percibe como inaceptable, y las soluciones deben estar alineadas con estas nuevas demandas.
El ministro defendió la importancia de la inversión en el sector energético y la necesidad de continuar desarrollando proyectos a largo plazo, señalando que aunque Punta Catalina fue un buen proyecto en su momento, es necesario seguir invirtiendo en nuevas plantas para satisfacer la creciente demanda.