Guardabosques en Kenia ejecutaron una nueva operación de rescate y traslado de jirafas en el Valle del Rift, una medida que especialistas califican como el último recurso ante el avance de proyectos inmobiliarios y el aumento de conflictos entre humanos y fauna silvestre.
Cientos de jirafas, cebras y antílopes han sido retirados de Kedong Ranch, en la ribera del lago Naivasha, donde la venta y subdivisión de terrenos bloqueó los corredores naturales utilizados por los animales durante décadas.
Cada operación moviliza a decenas de personas, vehículos especializados y hasta helicópteros para localizar y sedar ejemplares que luego son trasladados a la reserva privada Oserengoni, a unos 30 kilómetros.
Veterinarios del KWS detallaron que la jirafa es el animal más difícil de mover debido a su anatomía: es sensible a la anestesia y puede sufrir caídas fatales al ser sedada. Por eso, antes del traslado se le inmoviliza físicamente y se le vendan los ojos para reducir el estrés.
Una vez en la reserva, los ejemplares son monitoreados durante una semana, aunque suelen adaptarse en apenas dos días. Los expertos esperan que la población pueda multiplicarse en los próximos años.