
El exprocurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, aseguró este jueves en una llamada telefónica a El Sol de la Mañana que es víctima de “atropellos” y de una “enemistad capital” por parte de miembros del Ministerio Público, al tiempo que negó categóricamente estar dilatando el proceso judicial en su contra.
Rodríguez reaccionó a declaraciones del procurador adjunto Wilson Camacho, quien lo acusó de utilizar tácticas dilatorias para evitar enfrentar el juicio.
“Reitero, en ningún momento he dilatado”, afirmó.
El exfuncionario sostuvo que la investigación en su contra inició hace cinco años y siete meses, tiempo que considera excesivo. Recordó que estuvo cuatro años bajo prisión preventiva por presunto peligro de fuga y que, tras ocho meses en libertad con medidas restrictivas, ha asistido a todas sus audiencias.
“Eso demuestra que era innecesario que permaneciera cuatro años privado de libertad”, expresó.
Rodríguez alegó que fue impedido de salir del país de manera ilegal en noviembre de 2020 y que la Dirección General de Migración fue condenada por esa actuación. También denunció que se enviaron comunicaciones a autoridades estadounidenses con el propósito de afectar a su familia.
“Han tratado de destruir a mi familia y a mis hijos para doblegarme”, declaró.
Uno de los puntos centrales de su intervención fue la supuesta inhabilitación de algunos fiscales que llevan su caso.
Rodríguez afirmó que varios miembros del Ministerio Público trabajaron bajo su mando cuando fue procurador general y que, conforme al artículo 80 de la Ley 133-11 del Ministerio Público, quienes hayan tenido relación laboral directa o mantengan “enemistad capital” no pueden participar en procesos en su contra.
“Esa acusación ya era nula desde su inicio por haber sido presentada por fiscales inhabilitados”, sostuvo.
El exprocurador también insistió en que el uso del nombre “Medusa” para identificar el caso viola el principio de dignidad y la presunción de inocencia.
Recordó que el Tribunal Constitucional ordenó cesar el uso de motes en expedientes judiciales y cuestionó que, según dijo, la acusación sigue utilizando el término.
“Si el Tribunal Constitucional prohibió esos motes, ¿por qué siguen usándolos?”, preguntó.
A su juicio, el empleo reiterado del nombre del caso en la acusación genera un sesgo que afecta su derecho a un juicio imparcial.
Rodríguez calificó como innecesarias y humillantes las medidas de seguridad aplicadas durante su traslado inicial, incluyendo el uso de chaleco, casco y esposas en el Palacio de Justicia.
También denunció que permaneció 14 meses sin acceso al sol y 18 meses sin ver a sus hijos, hasta que, según afirmó, un juez ordenó permitirle una hora diaria al aire libre por razones de salud.
El exprocurador insistió en que su comparecencia ante los tribunales ha sido constante y que el proceso no se ha visto afectado por maniobras dilatorias de su parte.
“Lo que he hecho es ejercer mi derecho a la defensa frente a actuaciones que considero irregulares”, señaló.
Finalmente, reiteró que su postura no es atacar personas, sino cuestionar decisiones institucionales que, según afirmó, han vulnerado el debido proceso en su caso.
El proceso judicial en su contra continúa en los tribunales, mientras el Ministerio Público sostiene que cuenta con pruebas suficientes para sustentar la acusación.