
El Gobierno de Japón aprobó este martes su primer plan básico dirigido a promover la comprensión de la comunidad LGTBI, una iniciativa considerada pionera en el país, aunque recibida con críticas por parte de organizaciones que entienden que llega tarde y que no aborda con suficiente profundidad las demandas del colectivo.
El portavoz gubernamental japonés, Minoru Kihara, explicó en rueda de prensa que el plan reúne las políticas necesarias para fomentar una mayor comprensión ciudadana sobre la diversidad de orientación sexual e identidad de género. Además, aseguró que el Gobierno trabajará “firmemente” para avanzar hacia una sociedad inclusiva, basada en la coexistencia y el respeto a la diversidad.
Un plan derivado de la ley aprobada en 2023
La medida se apoya en la ley aprobada en 2023 para promover la comprensión pública de la diversidad sexual y de género. El documento servirá como guía para el Gobierno central, las autoridades locales, los centros educativos y el sector empresarial.
Críticas por el alcance de la legislación
Además del retraso, los colectivos LGTBI cuestionan el contenido de la normativa, al considerar que no establece medidas suficientemente claras. J-ALL señaló que la ley presenta “muchos problemas”, entre ellos la escasa referencia a la implementación de educación sobre diversidad en las escuelas.
La legislación ya había provocado polémica durante su debate parlamentario, especialmente entre los sectores progresistas, que reclamaban un texto más contundente, y los grupos conservadores de la coalición gobernante, que defendían una redacción más moderada.
Uno de los puntos más discutidos establece que todos los ciudadanos deben poder vivir en paz y que ninguna persona debe ser sometida a discriminación injusta. Para J-ALL, esa formulación resulta ambigua y deja una dirección poco clara para las políticas públicas.
Japón sigue siendo el único país del G7 que no ha legalizado el matrimonio homosexual. Actualmente, el reconocimiento de derechos para parejas del mismo sexo depende de cada municipalidad, aunque en algunas zonas se han logrado avances como acceso a seguros de vida, descuentos familiares y la posibilidad de vivir juntas en viviendas públicas.