
El exfiscal especial Jack Smith reiteró su convicción de que el presidente estadounidense Donald Trump tuvo un papel activo en los hechos que desembocaron en el asalto al Capitolio de Estados Unidos, ocurrido hace cinco años, y aseguró que existen pruebas suficientes de un plan para impedir la transferencia del poder tras las elecciones de 2020.
Smith compareció durante cerca de ocho horas ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, controlado por los republicanos, que lo convocaron el 17 de diciembre. La audiencia se centró en sus investigaciones sobre el asalto al Capitolio y sobre el manejo de documentos clasificados por parte de Trump en Florida.
Los republicanos publicaron la transcripción de más de 300 páginas el 31 de diciembre, una fecha que analistas consideran elegida para minimizar su impacto mediático.
Tras la reelección de Trump, Smith abandonó ambos casos, en línea con fallos judiciales que impiden procesar penalmente a un presidente en ejercicio.
En la transcripción, el exfiscal sostiene que fue sometido a un interrogatorio intenso con la expectativa de que ofreciera elementos para ir en su contra. En ese contexto, afirmó: «No me cabe duda de que el presidente (Trump) quiere vengarse de mí».
Puntos centrales
Smith recordó que el 6 de enero de 2021 Trump convocó a miles de personas en Washington y las instó a marchar hacia el Capitolio, donde el Congreso debía certificar la victoria de Joe Biden. Más de 2,000 personas irrumpieron en el edificio, en uno de los episodios más graves para la democracia estadounidense.
El exfiscal afirmó: «Nuestra investigación arrojó pruebas más allá de toda duda razonable de que el presidente Trump participó en un plan criminal para anular los resultados de las elecciones de 2020 e impedir la transferencia legal del poder».
Añadió que un tuit de Trump contra su entonces vicepresidente Mike Pence «sin duda» aumentó el riesgo para su vida durante el asalto.
Smith sostuvo que un jurado habría condenado a Trump si el caso hubiese llegado a juicio y negó motivaciones políticas, asegurando que nunca se comunicó con Biden ni con la Casa Blanca durante la investigación.
Cierre
Cinco años después del asalto, las declaraciones de Smith reavivan el debate sobre responsabilidades y límites del poder en la democracia estadounidense.