
EFE.-Dos barcos islandeses han emprendido este sábado la caza de ballenas, tras una pausa de dos años, según informó este sábado la televisión pública de la nación isleña, que es una de las tres únicas del mundo, junto con Noruega y Japón, que todavía cazan a estos cetáceos amenazados.
En 2024, en medio de un intenso debate, la entonces ministra de Agricultura islandesa Bjarkey Olsen Gunnarsdóttir no dio permiso para la caza de ballenas hasta después de la fecha en la que debía empezar la temporada, por lo que esta al final se suspendió.
El año pasado, la industria del sector, que atraviesa problemas económicos, calculó que la temporada no iba a ser rentable, por lo que tampoco llegaron los barcos balleneros a abandonar el puerto; pero este año no ha habido obstáculos.
Uno de los barcos balleneros, el Hvalur 9, zarpó el jueves del puerto de Reikiavík con un manifestante encaramado al mástil, una forma de protesta que los activistas contra la caza de ballenas ya utilizaron en 2023.
El activista, según la cadena pública RUV, había intentado, con su acción, impedir que el buque abandonara el puerto, pero este se hizo a la mar igualmente y el hombre tuvo que bajarse más tarde en Hvalfjörður, el «fiordo de las ballenas», antes de que el barco saliera a mar abierto.
La organización animalista Hvalavinir («Amigos de las Ballenas») ha convocado un acto de protesta contra la caza de estos cetáceos mañana, domingo, en el puerto de Reikiavik.