Irán advirtió este jueves a Estados Unidos que cuenta con “planes de acción para todos los escenarios del enemigo”, en medio del aumento de tensiones en la región.
Así lo afirmó el portavoz del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), el general Ali Mohammad Naeini, quien aseguró que las Fuerzas Armadas iraníes siguen de cerca cada movimiento de Washington.

Según declaraciones recogidas por medios locales, Naeini sostuvo que el estamento militar iraní está “completamente al tanto del comportamiento y las maniobras” de las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio, y subrayó que la situación real sobre el terreno difiere de la imagen que, a su juicio, proyecta la propaganda de EE.UU.
El portavoz del CGRI afirmó que la institución se considera “el escudo del gran pueblo de Irán frente a cualquier complot”, y reiteró que la población puede tener la certeza de que los movimientos militares estadounidenses están bajo vigilancia constante.
Naeini también denunció lo que calificó como una estrategia de “guerra psicológica” por parte de Washington, basada en amenazas militares, la llamada “diplomacia de la fuerza” y el despliegue de portaaviones en la región. A su entender, estas acciones buscan generar miedo y transmitir la idea de una guerra inminente.
El general consideró que la exhibición del poder naval estadounidense constituye un “truco antiguo”, cuyo objetivo es influir en la percepción pública más que modificar el equilibrio real de fuerzas.
De acuerdo con el portavoz del CGRI, tras la denominada “guerra de los 12 días” y la confrontación armada más reciente, los responsables de la Casa Blanca atraviesan un escenario de “confusión y desesperación” frente a la resistencia iraní.

Naeini afirmó que esta experiencia demostró que “la opción militar contra Irán ha fracasado”, y que en cada intento contrario a los intereses del país persa, EE.UU. se ha enfrentado a una respuesta unificada del pueblo iraní.
Las declaraciones se producen después de que el expresidente estadounidense Donald Trump anunciara que una “maravillosa armada” se dirigía hacia Irán, tras el despliegue del portaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate en Oriente Medio.

Por su parte, Irán ha reiterado que cualquier acción militar en su contra será considerada el inicio de una guerra, al tiempo que aseguró que sus Fuerzas Armadas están preparadas para responder de forma inmediata y contundente ante cualquier agresión.
Pese al tono firme de sus advertencias, Teherán también manifestó su disposición a mantener un diálogo basado en el respeto mutuo y los intereses compartidos, siempre que no medien amenazas ni presiones militares.
Las declaraciones del CGRI refuerzan el mensaje de que Irán combina una postura de disuasión militar con una apertura limitada a la vía diplomática, en un contexto regional marcado por la escalada retórica y el reposicionamiento de fuerzas internacionales.
Fuente: Actualidad.