
Teherán.– Irán cumple 50 días de apagón de internet global, una de las restricciones más prolongadas del mundo, implementada por las autoridades desde el inicio de la guerra con Israel y Estados Unidos el pasado 28 de febrero, dejando a millones de ciudadanos prácticamente desconectados.
La situación ha generado un impacto profundo en la vida diaria, con páginas que no cargan, notificaciones que no se abren y una paralización casi total de los negocios digitales, en medio de una conectividad que apenas alcanza el 2 % de los niveles habituales, según el observatorio NetBlocks.
Los ciudadanos no pueden acceder a plataformas como Instagram, X o WhatsApp, lo que ha limitado la comunicación con familiares en el exterior y ha reducido las interacciones a llamadas telefónicas esporádicas.
Golpe a la economía digital y empleo
El apagón ha tenido un fuerte impacto económico, con pérdidas diarias estimadas en miles de millones de riales en el núcleo de la economía digital, afectando a millones de personas que dependen de internet para trabajar.
El impacto se extiende a toda la economía digital, que emplea directa e indirectamente a unos 10 millones de iraníes, lo que agrava la crisis económica en el país.
Aislamiento social y justificación oficial
Más allá del aspecto económico, la desconexión ha generado un sentimiento de aislamiento entre la población, dificultando la comunicación y afectando las relaciones personales.
Las autoridades han defendido la medida como una acción de seguridad nacional, señalando que el restablecimiento del acceso dependerá de evaluaciones de los organismos de seguridad.