Una investigación señala que la ex gimnasta olímpica Alina Kabaeva, vinculada sentimentalmente con el presidente ruso Vladimir Putin, recibió 62,5 millones de libras esterlinas a través de fundaciones asociadas a su nombre. Los fondos habrían sido transferidos por la empresa Investment Solutions, propiedad de antiguos compañeros de clase del mandatario.
Los pagos, enviados en tres tramos a la Fundación Benéfica Alina Kabaeva y a la organización Heavenly Grace, provendrían de excedentes del presupuesto destinado a la construcción de un lujoso palacio en el Mar Negro, cerca de Gelendzhik, cuyo costo total se estima en 1.000 millones de libras.
Según la Fundación Anticorrupción (ACF), creada por el fallecido opositor Alexei Navalny, la Fundación Benéfica Alina Kabaeva destinó solo 33.000 libras de los 29 millones recibidos a apoyo de gimnastas, mientras que 297.000 libras se utilizaron para restaurar una iglesia en Crimea.
Por su parte, Heavenly Grace gastó 288.000 libras en productos de la Fábrica Imperial Peterhof y destinó recursos a actividades de gimnasia, incluido el Festival de Gimnasia Rítmica Alina y campamentos en Valdai, lugar donde se ubica una residencia vinculada a Putin.
Ni Putin ni Kabaeva han reconocido públicamente su relación, aunque los rumores surgieron en 2008. En 2014, Kabaeva fue nombrada directora del Grupo Nacional de Medios.