
La analista política Ingrid Bravo aseguró este lunes que en Venezuela se vive un ambiente de cautela y expectativa tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, en un hecho atribuido a autoridades de Estados Unidos. Bravo habló sobre la situación del país en una entrevista concedida al programa El Sol de la Mañana, transmitido desde República Dominicana.
Según explicó, durante el fin de semana posterior al arresto se observó un marcado vacío en las calles, con escasa circulación vehicular y baja actividad comercial. Sin embargo, indicó que este lunes comenzó a registrarse una mayor presencia de ciudadanos y transporte público, lo que sugiere un retorno gradual a la rutina laboral, pese al ambiente de incertidumbre que aún persiste. “Está dispuesta a seguir con sus actividades rutinarias”.
Bravo informó que para este lunes estaba prevista la instalación de la Asamblea Nacional, electa el año pasado en medio de fuertes cuestionamientos y denuncias de irregularidades. Señaló que se espera la ratificación de Jorge Rodríguez como presidente del órgano legislativo por sexto período consecutivo, mientras que Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario, también figura entre los diputados.
Al referirse al sentir popular, Bravo afirmó que predomina el miedo entre la población, debido a detenciones masivas y a la aplicación de leyes severas contra la disidencia. Dijo que, aunque se han producido pequeñas concentraciones de militantes chavistas, no se han visto manifestaciones públicas celebrando la salida de Maduro, a diferencia de lo ocurrido entre venezolanos en el exterior.
Sobre el panorama político, la analista señaló que Diosdado Cabello, actual ministro de Interior y Justicia, y otros altos funcionarios también enfrentan acusaciones en Estados Unidos. Indicó que la presidenta encargada Delcy Rodríguez habría expresado disposición a establecer vínculos más cercanos con Washington, lo que podría marcar un giro en la relación bilateral.
Finalmente, Bravo explicó que las acusaciones contra Maduro y otros dirigentes incluyen presuntos vínculos con el narcotráfico y con organizaciones criminales como el Tren de Aragua, señalada por autoridades estadounidenses de operar en varios países de la región. Añadió que el desarrollo de estos procesos judiciales y las decisiones políticas de las próximas horas serán claves para definir el rumbo inmediato de Venezuela.