
El proceso inflacionario en Venezuela sufrió un severo revés durante el mes de junio, impulsado por el impacto de los devastadores terremotos que azotaron la zona norte del país.
De acuerdo con el informe publicado este lunes por el Banco Central de Venezuela (BCV), el índice de precios al consumidor se disparó un 13.8 %, lo que representa un marcado incremento en comparación con el 6.3 % registrado en mayo.
Esta cifra rompe la tendencia a la baja y la proyección de un dígito que había augurado el presidente del ente emisor, Luis Pérez, para el resto del año, convirtiéndose en el tercer registro de inflación más alto en lo que va de 2026.
Aunque el BCV no detalló los factores específicos del repunte, el comportamiento de los precios coincide directamente con los sismos de magnitud $7.2$ y $7.5$ que sacudieron la nación el pasado 24 de junio, dejando un saldo trágico de 4,561 fallecidos y pérdidas multimillonarias.
Los sectores que experimentaron las mayores alzas durante el mes reflejan directamente la crisis de infraestructura y movilidad provocada por el desastre:
Con este comportamiento mensual, la inflación acumulada en el país sudamericano escaló hasta el 129.8 % en la primera mitad del año.
La catástrofe no solo ha tenido un costo humano desgarrador, dejando a casi 18,000 personas sin hogar, sino que ha desestabilizado las finanzas públicas. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó de manera preliminar que las pérdidas económicas ascienden a 6,700 millones de dólares.
Ante la magnitud de la emergencia y el reto de la reconstrucción, la semana pasada la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, sostuvo conversaciones con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.
El objetivo del diálogo es buscar mecanismos viables para que el país pueda acceder a una parte de sus activos retenidos en el organismo internacional y destinarlos de urgencia a paliar la crisis humanitaria.