Washington.— La inflación interanual en Estados Unidos se ubicó en 3,3 % en marzo, su nivel más alto desde mayo de 2024, impulsada principalmente por el aumento en los precios de la gasolina en medio del conflicto en Irán.
El Índice de Precios de Consumo (IPC) registró un incremento significativo frente al 2,4 % de febrero, en línea con las proyecciones del mercado, según datos del Buró de Estadísticas Laborales.
Energía impulsa el alza de precios
La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, se situó en 2,6 %, una décima por encima del mes anterior, reflejando un impacto moderado de otros factores económicos.
En términos mensuales, el índice general aumentó un 0,9 %, mientras que la inflación subyacente avanzó un 0,2 %.
La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha generado incertidumbre en los mercados, afectando el suministro de hidrocarburos debido a las interrupciones en el tránsito de tanqueros por el estrecho de Ormuz.
Expectativas dependen de reapertura energética
El economista jefe de la Casa Blanca, Kevin Hassett, reconoció los efectos del conflicto y señaló que la normalización dependerá de la reapertura del tránsito en esa vía estratégica.
«Lo que esperamos, y lo que anticipan los mercados de futuros, es que se produzca… una rápida reducción en los precios de la energía una vez que logremos reabrir el estrecho», afirmó.
La evolución de la inflación será clave para las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal en su próxima reunión prevista para finales de abril.