
La capital haitiana atraviesa un nuevo repunte de secuestros que agrava el ya complejo panorama de seguridad en Puerto Príncipe, donde bandas armadas continúan utilizando esta modalidad como mecanismo de financiamiento mediante el cobro de rescates.
Según reportes del diario Le Nouvelliste, los casos se han intensificado en las últimas semanas, especialmente en zonas del municipio de Delmas, como Delmas 19, 31, 33 y 75, sectores donde se mantiene una marcada presencia de grupos criminales.
"No se puede hablar de un resurgimiento. Las familias simplemente se negaban a declarar, pero los secuestros no han disminuido", afirmó Gilles, al señalar que la problemática ha persistido pese a la falta de denuncias formales en algunos casos.
El secuestro ocurrió en una zona concurrida de la ciudad, donde los delincuentes intentaron llevarse a un empresario conocido. Sin embargo, gracias a la rápida intervención de la policía, el intento fue frustrado. Los testigos afirman que los secuestradores estaban armados y que todo sucedió en cuestión de minutos. Afortunadamente, nadie resultó herido durante el incidente.
Las autoridades han iniciado una investigación para identificar a los responsables y determinar si están vinculados con otros crímenes similares en la región. El empresario ha agradecido públicamente a las fuerzas del orden por su rápida respuesta y ha expresado su deseo de que se haga justicia. Este incidente ha generado preocupación entre los residentes, quienes exigen mayor seguridad en las calles.
En medio de este escenario, la Policía Nacional de Haití informó que la noche del miércoles 11 de febrero de 2026 logró frustrar un intento de secuestro en Delmas 75. Los presuntos responsables, que se desplazaban en una camioneta, escaparon tras enfrentarse a tiros con agentes del orden.
Los vehículos utilizados quedaron abandonados en la vía pública y los sospechosos huyeron en motocicletas. Durante el incidente, al menos uno de los presuntos delincuentes murió, mientras que la víctima —un profesor universitario por quien se exigía rescate— fue liberada.
Asimismo, el viernes 13 de febrero se reportó otro secuestro en Delmas 55. Testigos indicaron que los perpetradores vestían uniformes policiales y montaron un falso retén para interceptar a la víctima, una práctica que ya ha sido denunciada en ocasiones anteriores.
El aumento de estos hechos evidencia el progresivo deterioro de la seguridad en la capital haitiana, donde las bandas armadas continúan ampliando su control territorial y diversificando sus métodos de financiamiento.