
Los incendios forestales que azotan la Patagonia argentina continúan fuera de control y ya han devastado más de 4,000 hectáreas en las provincias de Chubut, Santa Cruz y Río Negro, de acuerdo con informes oficiales.
Las llamas han consumido bosques, áreas cercanas a viviendas y sectores de alto valor ecológico dentro de parques nacionales, mientras las autoridades advierten sobre indicios de intencionalidad en algunos de los focos activos. Factores como las altas temperaturas, la sequía prolongada y los fuertes vientos han favorecido la rápida propagación del fuego.

Según la Agencia Federal de Emergencias, actualmente se mantienen al menos tres focos principales. En Chubut, el incendio afecta la zona de Puerto Patriada, en la localidad de El Hoyo, así como áreas del Parque Nacional Los Alerces. En Santa Cruz, el avance del fuego se registra en el sector Túnel Inferior del Parque Nacional Los Glaciares, donde ya se reportan más de 340 hectáreas dañadas. En Río Negro, se controla un foco en el vertedero municipal de San Carlos de Bariloche, sin daños mayores hasta el momento.
El intendente de El Hoyo, César Salamín, informó que solo en esa zona se contabilizan más de 2,000 hectáreas afectadas y denunció que al menos dos incendios habrían sido provocados. Más de 300 personas, entre bomberos y brigadistas, participan en las labores de contención, apoyadas por helicópteros e hidroaviones.
Además del impacto ambiental, la emergencia ha obligado a evacuar de manera preventiva a unos 700 residentes y a la salida de cerca de 3,000 turistas, en plena temporada de verano. Organizaciones sociales y ambientales han cuestionado la rapidez y los recursos destinados a la respuesta, mientras las autoridades intensifican las investigaciones para identificar a los responsables.