Un incendio forestal que permanece fuera de control ha consumido unas 750 hectáreas de vegetación en la Costa Brava, en Cataluña, y ha obligado al confinamiento preventivo de alrededor de 12,000 personas en varios municipios del noreste de España.
De acuerdo con las autoridades catalanas, el fuego se originó en La Bisbal d’Empordà, presuntamente debido a trabajos mecánicos realizados en una carretera, según las primeras investigaciones de los agentes rurales. Ante la magnitud del incendio, el Gobierno de Cataluña solicitó apoyo a la Unidad Militar de Emergencias (UME) para reforzar las labores de extinción.
Las autoridades también recomendaron a los residentes del área metropolitana de Barcelona aplazar los desplazamientos hacia la zona afectada, debido al inicio de las vacaciones de verano, con el objetivo de facilitar el acceso de los equipos de emergencia.
La Protección Civil ordenó el confinamiento preventivo de los municipios de Platja d’Aro i S’Agaró, La Bisbal d’Empordà, Llagostera y Santa Cristina d’Aro, entre otros, debido a la intensa humareda generada por el incendio. Entre las personas afectadas por la medida se encuentran 150 menores que permanecen en una casa de colonias de verano, quienes, según las autoridades, se encuentran en buen estado.
Más de 50 dotaciones de bomberos, incluidas 11 unidades aéreas, trabajan para contener las llamas, que continúan propagándose impulsadas por la tramontana, un fuerte viento del norte que ha favorecido la aparición de focos secundarios. Los equipos de emergencia concentran sus esfuerzos en el flanco derecho del incendio ante el pronóstico de un cambio en la dirección del viento hacia la brisa marina, lo que podría modificar el avance del fuego.