
El megaincendio que afecta la región de Gironda, en el suroeste de Francia, continúa fuera de control, aunque las autoridades indicaron que la situación se mantuvo "globalmente estable" durante la noche, lo que representa una ligera mejoría respecto a las jornadas anteriores.
La Prefectura de Gironda informó que los equipos de emergencia y las fuerzas de seguridad permanecen desplegados para combatir las llamas, que desde su inicio han consumido unas 42.000 hectáreas y han obligado a evacuar a alrededor de 220.000 personas.
Las autoridades precisaron que los residentes evacuados no podrán regresar a sus viviendas hasta que el incendio esté completamente perimetrado, un objetivo cuya fecha aún es incierta. Además, advirtieron que las altas temperaturas previstas para los próximos días, cercanas a los 40 grados, podrían dificultar las tareas de extinción.
Durante el fin de semana, el fuego llegó a situarse a unos 15 kilómetros de Burdeos. Aunque la ciudad no se encuentra bajo amenaza inmediata, varias localidades de su periferia tuvieron que ser evacuadas como medida preventiva.
El ministro del Interior de Francia informó que en lo que va de año el país ha registrado un récord de 115.000 hectáreas calcinadas. Además del incendio de Gironda, permanecen activos otros importantes focos en Var, Las Landas y Córcega, mientras las autoridades continúan monitoreando la evolución de la emergencia.