El director ejecutivo del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), Wellington Arnaud, informó que el programa Saneamiento Universal de Zonas Costeras y Turísticas, cuya inversión estimada ronda los 1,000 millones de dólares, comenzará con la construcción del alcantarillado sanitario de Boca Chica y posteriormente se extenderá a otras demarcaciones del país.
Arnaud habló durante una transmisión especial de El Sol de la Mañana desde Boca Chica, realizada en el primer picazo del proyecto de saneamiento del alcantarillado sanitario de ese municipio.
El funcionario explicó que el programa contempla intervenir más de 200 kilómetros de costas y llevar soluciones de saneamiento a Boca Chica, Andrés y La Caleta, así como a San Pedro de Macorís, La Romana, Higüey y Bávaro-Punta Cana.
Indicó que se trata de una intervención diseñada para dotar a las principales zonas costeras y turísticas de sistemas adecuados para recolectar, conducir, tratar y disponer las aguas residuales, evitando que continúen contaminando el subsuelo, los acuíferos y las playas.
En el caso de Boca Chica, Andrés y La Caleta, el proyecto contempla la colocación de aproximadamente 300 kilómetros de tuberías, la construcción de estaciones de bombeo y la instalación de un emisario submarino para descargar las aguas previamente tratadas conforme a los estándares internacionales.
Arnaud precisó que el componente de saneamiento que ejecutará el INAPA en Boca Chica representa una inversión cercana a los 200 millones de dólares. Al incluir las obras que desarrollarán otras instituciones gubernamentales, la inversión pública proyectada para el municipio se aproxima a los 300 millones de dólares.
El titular del INAPA manifestó que las obras de infraestructura sanitaria constituyen la base para el desarrollo sostenible de cualquier territorio, aunque una parte importante de esas inversiones permanezca debajo de la tierra y no sea visible para la población.
“El desarrollo no llega a un territorio cuando se hace el primer edificio o cuando llega el primer hotel. El desarrollo en cualquier región o zona turística inicia con la inversión debajo de la tierra”, expresó.
Aseguró que no existe una región turística desarrollada en el mundo que carezca de un sistema sanitario adecuado, por lo que consideró indispensable ejecutar este tipo de proyectos antes de promover grandes inversiones hoteleras, comerciales o inmobiliarias.

Según Arnaud, la construcción del alcantarillado permitirá reducir la utilización de pozos sépticos, evitar la saturación y contaminación de los suelos, proteger las aguas subterráneas y disminuir los riesgos de enfermedades asociadas al manejo inadecuado de las aguas residuales.
“Sin alcantarillado no hay salud, no hay sostenibilidad ambiental ni protección del medioambiente”, sostuvo.
Entre los beneficios de la obra mencionó el saneamiento de la playa de Boca Chica, la recuperación ambiental de la zona costera, el fortalecimiento de la salud pública y la creación de condiciones para atraer nuevas inversiones y generar empleos.
El funcionario afirmó que las intervenciones previstas permitirán impulsar el desarrollo de Boca Chica durante los próximos 100 años, al proporcionar la infraestructura básica que requiere el municipio para crecer de manera organizada y sostenible.
El proyecto también incluye un componente superior a los 10 millones de dólares para fortalecer el sistema de agua potable, modernizar las redes existentes y llevar el servicio a sectores donde todavía no existen conexiones adecuadas.
Arnaud señaló que las inversiones en saneamiento ya están generando confianza en el sector privado. Como ejemplo citó el proyecto turístico Costa Blanca, anunciado con una inversión aproximada de 200 millones de dólares.
Explicó que los inversionistas conocieron los planes del Gobierno para construir el sistema sanitario de Boca Chica y pudieron comprobar que la zona contaría con la infraestructura necesaria para respaldar futuros desarrollos.
La obra está programada para ejecutarse en un período de 18 meses, aunque el director del INAPA aseguró que se realizarán esfuerzos para concluir los trabajos antes del plazo previsto.
Reconoció que el proceso de colocación de las tuberías provocará temporalmente zanjas, desvíos, calles intervenidas y dificultades para el tránsito, debido a que se trata de una construcción invasiva.
No obstante, afirmó que esos inconvenientes serán temporales frente a los beneficios permanentes que recibirá la población en materia de salud, medioambiente, turismo y calidad de vida.
El INAPA ha realizado encuentros con representantes del sector turístico, autoridades municipales, iglesias, juntas de vecinos, organizaciones comunitarias y estudiantes para explicar el alcance de la obra y preparar a la población para el proceso de construcción.
El programa cuenta con el acompañamiento del Banco Interamericano de Desarrollo y recursos de cooperación española. Además, será ejecutado bajo normas internacionales FIDIC, que establecen controles de calidad, supervisión independiente, cumplimiento de plazos y pagos vinculados a los resultados alcanzados.
“El esfuerzo que se está haciendo es para el desarrollo de Boca Chica, para la salud, para garantizar el futuro del municipio y para sanear la playa del pueblo”, concluyó.