Iglesia en Verona prohíbe la entrada de perros tras incidentes con agua bendita

Activistas reaccionaron contra la prohibición de perros en la iglesia, organizando protestas en Italia y criticando la medida como contraria a principios cristianos. En redes se culpa a dueños irresponsables, no a las mascotas.

La iglesia de San Nicolò en la Arena, ubicada en el norte de Italia, prohibió el ingreso de perros a su interior luego de varios incidentes en los que algunos animales bebieron del agua bendita y dejaron deposiciones en el templo.

Decisión del párroco

La medida fue adoptada por el párroco monseñor Ezio Falavegna, quien denunció la falta de respeto de ciertos propietarios de mascotas. En declaraciones recogidas por Corriere della Sera, el sacerdote relató que en una ocasión un feligrés levantó a su perro para que bebiera del recipiente de agua bendita.

Para hacer cumplir la decisión, se colocaron carteles en italiano e inglés tanto en la entrada como en el interior de la iglesia, advirtiendo sobre la prohibición de acceso a los perros.

Reacción de activistas

La reacción de los activistas fue inmediata. En cuanto se anunció la nueva ley, comenzaron a organizar protestas en las principales ciudades del país. "No podemos permitir que esto suceda", declaró María López, una de las líderes del movimiento. "Es un retroceso para nuestros derechos y no vamos a quedarnos de brazos cruzados".

En Madrid, cientos de personas se reunieron en la Puerta del Sol para expresar su descontento. Con pancartas y cánticos, exigieron que el gobierno reconsiderara su decisión. "Estamos aquí para defender lo que es justo", afirmó Carlos Fernández, otro de los organizadores. "No nos detendremos hasta que se escuche nuestra voz".

perro misa

La disposición generó rechazo en el movimiento animalista “Centopercentoanimalisti”, que criticó la medida al considerarla contraria a los principios cristianos. Como respuesta, colocaron una pancarta en la entrada del templo con el mensaje: “Los perros son ángeles. San Francisco lo dice.”

En redes sociales, los activistas reconocieron que la responsabilidad recae en los dueños que no controlan a sus mascotas ni limpian sus desechos, pero cuestionaron que se castigue a toda la comunidad. “No todos deben pagar por culpa de un par de maleducados”, expresaron.