La Parroquia Santa Mónica fue el lugar donde la Iglesia Católica informó oficialmente a sus feligreses que los municipios de Santo Domingo Este, Guerra y Boca Chica ahora formarán parte de la nueva Diócesis Stella Maris, tras la aprobación del Papa León XIV.
El cargo de primer obispo de la diócesis se confirió a Manuel Antonio Ruiz de la Rosa, y lo recibió con humildad y regocijo.
“Lo recibo como un voto de confianza del Santo Padre y de la Iglesia, a una persona que es un sacerdote de a pie, que yo digo que es un Padre caravelita, y que de repente le han puesto esta misión tan grande”, afirmó Manuel Ruíz, Obispo de la Diócesis Stella Maris.
Su designación el miércoles coincide con su cumpleaños número 60 y sus planes de seguir llevando la fe católica.
“Donde haya políticos que haya que sentarlos en una mesa para que hablemos, para conversar, donde haya personas con conflictos, ahí estará la iglesia”, aseguró Ruiz.
Una misa en honor a Santa Mónica, reunió al Arzobispo Francisco Ozoria y una decena de sacerdotes, quienes celebraron la nueva demarcación eclesiástica, compuesta por 64 parroquias, atendidas por 40 sacerdotes diocesanos y 55 sacerdotes religiosos.
“Esto significa un crecimiento de la iglesia”, manifestó el arzobispo Francisco Ozoria.
“Una iglesia más unida, más cercana”, dijo Kennedy Rodríguez.
“Estamos muy contentos y creemos que el Padre Manuel Ruiz hará un buen trabajo”, comentó el sacerdote Joselito Abreu.
Será desde este altar en la ahora Catedral Stella Maris que el obispo Manuel Ruiz predicará la palabra del Señor. Estará dirigida a los cientos de feligreses que buscan el pan de vida en este templo.
El padre Alejandro Valera, quien estaba al frente de Stella Maris como parroquia, valora la designación. De igual forma, los feligreses.
“Es un crecimiento para nuestra fe y para los trabajos pastorales”, aseguró el párroco Alejandro Valera.