Un informe de la Brookings Institution reveló que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha separado a 146,635 menores de al menos uno de sus padres durante procesos de detención migratoria. De esa cifra, más de 22,000 niños quedaron separados de ambos progenitores.
El documento señala que las separaciones se han registrado desde el regreso de Donald Trump a la presidencia en enero de 2025. Entre los menores afectados, el 36.5 % tiene menos de seis años, mientras que otro 36.1 % corresponde a niños entre seis y 12 años; el resto tiene edades entre 13 y 17 años.
La población mexicana encabeza el grupo más impactado por estas medidas, representando el 53.7 % de los casos. Le siguen familias originarias de Guatemala y Honduras, con 15 % y 10.7 %, respectivamente, además de otras nacionalidades, incluida la dominicana.
El informe también indica que Washington D. C. y Texas figuran entre las jurisdicciones con más detenciones migratorias. Actualmente, unas 60,000 personas permanecen detenidas y cerca de 400,000 han sido enviadas a centros de detención administrados por ICE.
Según las estimaciones de Brookings, alrededor de 13 millones de adultos viven en Estados Unidos con estatus migratorio irregular o bajo algún tipo de protección parcial. Dentro de ese grupo familiar hay más de 4.6 millones de niños ciudadanos estadounidenses que conviven con al menos un padre en riesgo de deportación.
El estudio añade que casi 2.5 millones de menores podrían enfrentar la detención de ambos padres, lo que incrementa la preocupación sobre el impacto de las políticas migratorias en la estabilidad familiar y el bienestar infantil.