Erin el primer huracán de la temporada atlántica, continúa fortaleciéndose y aumentando de tamaño este martes mientras avanza sobre el Atlántico occidental. Esto eleva el riesgo de marejadas peligrosas, corrientes de resaca y lluvias intensas para las islas Turcas y Caicos, Bahamas y la costa este de Estados Unidos, en especial Carolina del Norte.
Mientras que el Centro Nacional de Huracanes, advirtió este lunes de un aumento de las marejadas y corrientes de resaca a lo largo de gran parte de la costa este de Estados Unidos durante los próximos días. Estas condiciones fueron calificadas de "potencialmente mortales".
Las autoridades emitieron una vigilancia por marejada ciclónica para la franja comprendida entre Cape Lookout y Duck, Carolina del Norte. En esta área, el nivel del mar podría aumentar entre 0,6 y 1,2 metros, acompañado de olas grandes y peligrosas.
El centro del ciclón, de categoría 3, de un total de 5 en la escala Saffir-Simpson, se encontraba esta mañana a unos 1.070 kilómetros al suroeste de Bermudas. También estaba a 1.155 kilómetros al sureste de Cabo Hatteras, en Carolina del Norte, con vientos máximos sostenidos de 175 kilómetros por hora.

El NHC advirtió de que Erin, un sistema de gran tamaño, presenta vientos huracanados que se extienden hasta 130 kilómetros desde su centro. Además, vientos con fuerza de tormenta tropical alcanzan hasta 335 kilómetros por hora.
Los meteorólogos del NHC mantienen un aviso de tormenta tropical para las islas Turcas y Caicos y el sureste de las Bahamas. En estas áreas se esperan fuertes lluvias, marejadas y ráfagas de viento con intensidad de tormenta tropical.
Asimismo, está vigente una vigilancia de tormenta tropical para el centro de las Bahamas. Esto significa que esas condiciones podrían presentarse en las próximas 48 horas.
El fenómeno surgió como tormenta tropical el lunes de la semana pasada en las proximidades de Cabo Verde en África. En esa región dejó siete muertos y se convirtió en huracán el pasado viernes, tras la formación en el Atlántico de los ciclones Andrea, Barry, Chantal y Dexter.
Chantal fue la primera que tocó tierra este año en Estados Unidos, donde dejó en julio al menos dos personas muertas en Carolina del Norte.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por su sigla en inglés) mantuvo su previsión de una temporada ciclónica "superior a lo normal". Estimaron entre 13 y 18 tormentas tropicales, de las que entre cinco y nueve podrían transformarse en huracanes.